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Aprendamos a sonreír como un niño

risa de niños

Aprendamos a sonreír como un niño

Antes de ir a dormir, cada noche podríamos meditar y afirmar silenciosamente que tenemos un cuerpo hermoso, con una mente sana, ojos, boca, nariz y piel bellos, con una actitud de niño, el cual es divino y que cada noche es perfecto, luego al amanecer y levantarse podríamos afirmar en voz alta, bueno mi querido (decir su nombre) dentro de ti existe un alquimista (aquél que cambia el plomo en oro puro y brillante) que es la manifestación divina de Dios. En la noche veremos que todas las células tendrán una transformación total dentro de sí mismos, originando un cuerpo espiritual saturado de belleza y amor. Aprendamos a sonreír como un niño, con una dulce expresión de inocencia, debemos cultivar el espíritu de gran humor, tenemos la facultad de crear un ser radiante y maravilloso, con una actitud llena de amor divino.

Dije, le damos importancia, ponemos atención, esto que vimos fue grabado en el cerebro, (mente o computadora) nuestra ansiedad nos hace estar a la expectativa (curiosidad) de ver si habrá más y obtenemos lo esperado, por supuesto que habrá más, no lo queremos, deseamos, pero como un reflejo ahí está, esta computadora no discierne, piensa o analiza, solo reacciona, actúa, no sabe hacer otra cosa. Es nuestra enemiga número uno, podría ser nuestra mejor amiga, la más codiciada, la más anhelada, pero sin embargo, nos está martirizando toda la vida y ella no lo sabe.

Ella eres tú y tú eres ella, inseparable. ¿Quién es la culpable? Digamos que ninguna es la culpable (para suavizar un poco las cosas) porque ambos no sabían lo que estaban haciendo, ninguno discernía y sabía el mecanismo de cómo funcionan las cosas, ahora lo sabes, me refiero a ti que eres pensante, ten cuidado lo que estás poniendo en tu computadora, tienes que poner cosas sanas, que te hagan sentir bien, feliz, satisfecho, tampoco con egoísmo y  narcisismo, se prudente y sabio.

Extraído del libro «Conciencia Espiritual»

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Los niños son muy crédulos

niño y perro

Los niños son muy crédulos 

Recuerdo, cuando era niño, mis padres me decían, no hagas eso, porque te vas a lastimar, ni siquiera terminaban de hablar (decretar) cuando ya estaba lastimado, tantas veces escuchaba esas palabras y los resultados eran inmediatos, nunca fallaban. ¿Saben porque? Porque los niños son muy crédulos, especialmente si las advertencias vienen de los padres, por eso hay que tener mucho cuidado con lo que constantemente se les está diciendo a los niños. Constantemente nos están haciendo recordar que si no hacemos determinadas cosas, los resultados serán catastróficos para uno, diariamente nos están bombardeando con informaciones erradas y negativas, nosotros creemos y luego obtenemos las esperadas consecuencias. La información de un 98 % proviene de afuera, radio, televisión, periódicos, población en general, solo un 2 % proviene de nuestro interior, de Dios que vive dentro de nosotros, no lo escuchamos.

Diariamente estos nos están programando, somos una sociedad que le han lavado el cerebro, nada podemos hacer sin antes consultar con los pronósticos del tiempo o clima (casi siempre están errados y parece que fuera intencional), consultamos con el horóscopo (muchos cuando compran el periódico, es lo primero que leen). Y por supuesto no podría faltar el reloj (el objeto más importante en Estados Unidos, no se puede vivir sin él, cada cosa tiene su determinado tiempo, ni más ni menos). Es una sociedad robot, todos los días casi hacemos lo mismo, cada día es una constante y monótona repetición.

Como decía, a nosotros nos han programado a creer todo lo que nos dicen, somos una sociedad basada en la negatividad, idolatramos la miseria, está alrededor de nosotros, hacemos eco de ello, repetimos diariamente (decretamos diariamente), estamos acostumbrados y es un hábito (no puede faltar en nuestra conversación diaria). Todos los días escuchamos lo mismo, guerras, asesinatos, robos, etc., (podría decirse que somos una sociedad masoquista) no tenemos remedio, pero hay algo a nuestro favor, por eso hemos venido a la vida, para aprender en la escuela de la vida que nos brinda nuestro querido planeta tierra.

Extraido del libro «Conciencia Espiritual»

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El niño simboliza perfección.

Jesus y los niños

El niño simboliza perfección  

El niño que vive dentro de uno, nunca deja a la persona, no interesa la edad que esta tenga, es inseparable por el resto de la vida, puesto que ella representa nuestra inocencia, la misma que simboliza perfección; ya que al principio en la creación fuimos limpios de corazón, puros y llenos de luz resplandeciente. Ella muchas veces me observaba moviendo la cabeza como diciendo para sus adentros, loco (cada loco con sus locuras, cada loco con su tema).

“Les aseguro que si no cambian y vuelven a ser como niños, no podrán entrar en el reino de los Cielos. El que se hace pequeño como este niño, ese es el más grande en el reino de los Cielos y el que recibe en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe” [Mateo 18:3-5]. “Dejen a esos niños y no les impidan que vengan a mí porque el reino de los Cielos es de los que se asemejan a los niños” [Mateo 19:14]. Podemos ser niños a cualquier edad que nos encontremos en la vida, no tenemos que regresar a ser niños nuevamente, el niño nunca nos ha abandonado y vive dentro nosotros por toda la eternidad, solo tenemos que de vez en cuando entonarnos con él y gozar siendo niños cuando creamos conveniente serlo.

Un día sentados mi esposa y yo, empezamos a hablar acerca de la gripe, aunque le había demostrado miles de veces, que no es el agua en la cabeza cuando llueve el que produce la gripe, puesto que no sucedía lo mismo cuando ella se daba duchazos o se bañaba, tenía que mojarse la cabeza o cuando alguien estornuda transmite los gérmenes al aire, uno respira, se contagia y le da la gripe. Nada de eso sucedía conmigo, posiblemente muchos de ustedes no estén de acuerdo conmigo, empiecen a pensar con fe, de ahora en adelante no voy a tener gripe, verán poco a poco esa gripe se desvanecerá y estará fuera de sus vidas para siempre, pero se tiene que ser convincente y persistente para erradicarla de nuestro sistema físico, pero especialmente de nuestro sistema mental.

Yo, por supuesto siempre con el paraguas, hasta que empezó a reaccionar, ignorándome, quería demostrarme que cuando yo estaba listo para protegerla del agua, rehusaba mi ayuda, realmente no la necesitaba, de repente no necesitaba el paraguas de verdad, se mojaba la cabeza y no había gripe, se curó completamente de ella. En ese tiempo no tenía los conocimientos que estoy exponiendo en este libro, no sabía lo que estaba haciendo (sabemos y tenemos conocimientos desde nuestra creación), solo quería demostrarle que si no me sucedía a mí eso de la gripe, a ella también podía surtirle efecto y gracias a Dios que hubo éxito. Nunca, ni en mi imaginación pensé en herirla o burlarme de ella, pero por lo visto sin darme cuenta lo estaba haciendo diariamente, al final como sea, el resultado fue fantástico. El milagro se realizó. Dicen que lo maravilloso de los milagros es que muchas veces éstos se hacen realidad. Actualmente, es costumbre en Estados Unidos, antes que empiece el invierno, gran mayoría de la gente se pone inyecciones contra la gripe, nosotros nunca necesitamos de ellas.

Ella me contó que cuando era niña, su papá le decía que tenía que abrigarse bien, no se mojara los pies o la cabeza, que cuando alguien estaba con gripe evitar el contacto con esa persona, cada vez que regresaba a casa con el pelo mojado, inmediatamente le secaban el cabello, le hacían echar a la cama y la abrigaban bien, no sin antes tomar la medicina adecuada contra el catarro (por sí acaso). A ella, su padre la había programado (decretado) que cuando sucedía todo esto, el resultado sería siempre el mismo, gripe, decreto infalible, nunca podría fallar y no era intencional (ningún padre quiere esto para sus hijos). Si usted es una de esas personas que está en la misma situación, de coger y enfermarse de la gripe o cualquier otra enfermedad, ya sabe lo que tiene que hacer, empezar a decretar salud e ignorar enfermedad.

Debemos decretar así: ¡Yo no te quiero en mi cuerpo! ¡Yo no te quiero en mi sistema! ¡Tú, no le haces ningún favor a mi cuerpo! ¡Nooo teee quieeero! Con convicción, fuerza, intención y fe verdadera. Creer sinceramente lo que se está afirmando, nada a medias, totalmente convencidos (convencidas). Cuando empezamos a negar enfermedades, malos pensamientos y hábitos, poco a poco nuestro cerebro, dará órdenes al cuerpo a no tener estas, al mismo tiempo va eliminándolas del programa. El cerebro es nuestra computadora, solo cumple fríamente al pie de la letra lo que se le ha programado, no hace nada diferente a la información que se le haya puesto en ella, no puede inventar y decir: ¡Ahora voy a crear una gripe en esta persona que es incrédula y le voy a demostrar quién manda! Eso no es así, muchas veces estamos viendo el televisor y hay algo que nos llama la atención, sea bueno o malo, si le damos la importancia necesaria, esta será almacenada en el cerebro, mente consciente y subconsciente, saldrá a la luz cuando necesitemos de esta información, así instantáneamente sin siquiera poner algo de nuestra parte, muchas veces ni pedimos o queremos de esta información, como un reflejo sale a relucir sin que se le haya invitado.

Extraido del libro «Conciencia Espiritual»