Categorías
Iluminación

Decreto: «Yo Soy la manifestación de Dios en el planeta Tierra».

Decretar con mucho fohat: amor, calor, ternura, pasión, entusiasmo, alegría, felicidad, regocijo, devoción, fervor, emoción, sinceridad, convicción, reverencia, energía, firmeza, seguridad, etc.

Repetir 3, 6, 9,…33 veces o en múltiplos de 3 (La ley del tres).

¡Y con plena Fe acepto conscientemente que esto se manifieste, se manifieste, se manifieste! (Repetir 3 veces), ¡aquí y ahora mismo con pleno Poder, eternamente sostenido, omnipotentemente activo, siempre expandiéndose y abarcando el mundo hasta que todos hayan ascendido completamente en la Luz y sean libres! ¡Amado YO SOY! ¡Amado YO SOY! ¡Amado YO SOY!

Amén

Categorías
Iluminación

El ser que ha dejado de existir físicamente, tiene que estar en un sitio mejor.

FTMN_phixr

Cuando el cuerpo decadente, no puede demostrar y experimentar la belleza innata de la naturaleza, esta por si mismo crea un vacuum, dando paso a una nueva creación, pues la naturaleza es sabia, siempre está creando oportunidades de expansión, belleza y armonía, moviéndose siempre adelante o arriba, nunca retrocede. Ese ser que ha dejado de existir físicamente, tiene que estar en un sitio mejor. La existencia de este ser real, no puede escaparse fuera de todo lo creado, tiene que estar en alguna parte, no puede salir fuera de la creación, no puede desaparecer, extinguirse o esfumarse, no puede salir de estas cuatro paredes que conocemos como universo. Nuestra divinidad, hace despertar esa conciencia divina conocida como la divina presencia, Jesús solía llamarla a esta como “la túnica sin costura” [Juan 19:23]. Todo lo que se ve es temporario, todo lo que no se ve es eterno. En realidad, no podemos comprender que tampoco existe separación, puesto que solo es una interrupción temporaria y esa sensación de pérdida, es una de las jugarretas de nuestro ego humano, puesto que no comprende que uno es la conciencia divina.

Categorías
Iluminación

La vestimenta de la muerte es aquella que ha pasado al desuso.

reencontrarse

La vestimenta de la muerte es aquella que ha pasado al desuso, no tiene ninguna contribución más que hacer, para la elevación y perfección del individuo en determinada vida. Lo único que la naturaleza está haciendo en este momento es cumplir con algo, como deshacer todas las facultades y limitaciones, que hace de este cuerpo que no tiene la capacidad consciente de decidir por sí mismo, sobre como manifestar la belleza y perfección de la vida y así tener otra oportunidad de elevarse mediante la reencarnación. Es un sentimiento de egoísmo, cuando uno muestra aflicción por la muerte de un ser querido, puesto que ata y no deja al alma expresar la libertad que debería gozar. Demostrar aflicción y pena por esta pérdida, es un acto de poner resistencia sobre la ley de la vida, que constantemente está en acción, reciclándose y creando nuevas vidas, con mayores oportunidades de crecimiento y expansión.

Categorías
Iluminación

La sabiduría de Dios es la que te hace pensar.

violin

No habrá más duda que la sabiduría de Dios es la que te hace pensar, caminar, mover, la que te dirige en todas tus decisiones diarias y que no es el producto mecánico o instintivo como nos han hecho creer, lo cual es creado en un Dios falso de la conciencia humana. Debemos comprender que en cada pensamiento, conocimiento, sentimiento, está la mente de Dios que vive dentro de nosotros como el Yo Soy a la cual debemos adorar tierna e inmensamente. En la mente humana y no en la divina, el hombre ha creado superficialmente un mundo externo que no es duradero, es siempre cambiante, mostrando una vida exterior deceptiva, de la cual el hombre orgullosamente hace alarde de ser su obra verdadera, fijando sus sentidos a una imagen ficticia de una apariencia externa llena de imperfección que lo han hecho olvidar de su divinidad. Dios se está dando así mismo diariamente, Él es el dueño de toda la sabiduría, poder, benevolencia, riqueza y amor del universo. Toda expresión interna y externa le pertenece. Los hijos e hijas de Dios deberían aprender a dar amor y servir, gozando cuando se está haciendo y sin duda la expresión externa nunca sería imperfecta.