Categorías
Iluminación

La divina presencia es de una sustancia electrónica pura.

Jophiel

La divina presencia es de una sustancia electrónica pura, su luz es muy resplandeciente, capaz de desintegrar toda imperfección y limitación humana. Por medio del amor y veneración hacia la divina presencia, el hombre logra obtener una libertad incondicional de todas las imperfecciones siendo consciente de su divinidad. Cuando el hombre ha logrado elevarse en vibración, obteniendo su libertad de todo lo indeseado, puede conscientemente liberar cantidades extraordinarias de luz y ejercer control sobre toda acción y efecto que está afectando a su alrededor. La ley primordial de la vida es el amor. El amor se manifiesta en armonía, paz y felicidad. Cuando hay armonía, paz y felicidad se dice que hay belleza en todos los aspectos, la manifestación natural es sabia. El amor hace de nuestro modo de pensar en cierta manera que somos invulnerables, todo es perfección.

Categorías
Iluminación

Muerte: Tenemos la oportunidad de usar este nombre sagrado.

img.recantodasletras

Muerte: Tenemos la oportunidad de usar este nombre sagrado, como creamos conveniente, uno es divino y otro es humano. Ambos viven dentro de nosotros, tenemos la autoridad de usarlos, vivirlos, uno brindará felicidad y armonía, en cambio el otro brindará frivolidades, ilusiones y muerte. Lo que llamamos muerte, es simplemente una oportunidad para rehacer en armonía nuestra conciencia humana. De esta manera liberándonos de las confusiones y contrariedades en el planeta tierra, luego de este descanso lograr el suficiente conocimiento y experiencia para de nuevo volver a la vida física. El motivo de la reencarnación física es con el fin de saturar de luz este cuerpo físico hasta el extremo que se compenetre con la divina presencia de Dios.

Categorías
Iluminación

La sabiduría de Dios es la que te hace pensar.

violin

No habrá más duda que la sabiduría de Dios es la que te hace pensar, caminar, mover, la que te dirige en todas tus decisiones diarias y que no es el producto mecánico o instintivo como nos han hecho creer, lo cual es creado en un Dios falso de la conciencia humana. Debemos comprender que en cada pensamiento, conocimiento, sentimiento, está la mente de Dios que vive dentro de nosotros como el Yo Soy a la cual debemos adorar tierna e inmensamente. En la mente humana y no en la divina, el hombre ha creado superficialmente un mundo externo que no es duradero, es siempre cambiante, mostrando una vida exterior deceptiva, de la cual el hombre orgullosamente hace alarde de ser su obra verdadera, fijando sus sentidos a una imagen ficticia de una apariencia externa llena de imperfección que lo han hecho olvidar de su divinidad. Dios se está dando así mismo diariamente, Él es el dueño de toda la sabiduría, poder, benevolencia, riqueza y amor del universo. Toda expresión interna y externa le pertenece. Los hijos e hijas de Dios deberían aprender a dar amor y servir, gozando cuando se está haciendo y sin duda la expresión externa nunca sería imperfecta.

Categorías
Iluminación

Solamente existe la divina presencia Yo Soy de Dios en ti.

1b

“Nadie puede servir a dos amos, porque odiaría a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero” [Mateo 6:24]. Solamente existe la divina presencia Yo Soy de Dios en ti y ésta es expresada como poder, sabiduría y amor. Muchas veces confundimos y pensamos que las manifestaciones externas son las que cuentan, esto solo es una ilusión que nos desvía de la fuente creadora de Dios y usamos indebidamente esta energía, lo cual indica que estamos sirviendo a un amo despectivo y falso que es originario en la mente carnal conocido como el ego. Cuando caminas, corres, haces ejercicio o movimientos corporales, cuando piensas y tomas decisiones, Dios se está manifestando a través de tu cuerpo y hace tangible estos movimientos y pensamientos y si logras comprender que es el poder de Dios quien está originando esto, sabrás que es un poder superior dentro de ti, que está a cargo de todo lo que acontece en tu ser.