Categorías
Sin categoría

Recordemos que somos semejantes a Dios.

ImageProxy

Recordemos que somos semejantes a Dios porque lo amamos, como dice la Biblia: “Vean que amor singular nos ha dado el Padre; que no solamente nos llamamos hijos de Dios, sino que lo somos, y por eso el mundo no nos conoce porque no lo conoció a Él. Amados, desde ya somos hijos de Dios aunque no se ha manifestado lo que seremos al fin. pero ya lo sabemos: Cuando Él se manifieste en su Gloria seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal como es.Cuando uno funda en Èl esta esperanza, procura ser limpio como Él es limpio” [1 Juan 3:1-3].

Los progresos del amor en nosotros, nos acercan cada vez más al momento en que podamos ver a Dios y unirnos a Él, participando de su propia vida. Como vemos, Dios creó todo lo existente por medio de la palabra, todo lo que creó lo hizo usando palabras, a eso se llama “La ciencia de la palabra hablada.” Dios, decretó en su creación, decretos son órdenes que son leyes que tienen la capacidad de hacerse realidad cuando se tiene fe; para esto, el que decreta tiene la convicción de lo que está diciendo y ésta se manifiesta materialmente. Dios, siendo perfecto, omnipotente, etc., tiene la facultad inalienable de que sus palabras se harán siempre realidad, porque para Él nada es imposible.

Jesús, también decretaba cuando hacía sus milagros, Él daba órdenes que se cumplían al pie de la letra. Cuando se decreta, no se debe tener duda, ni temor, en cambio es imprescindible tener fe, una fe ciega; se debe tener conciencia exacta de lo que se quiere que se manifieste en la materia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *