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Iluminación

Detrás de un gran hombre, existe una gran mujer

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En la relación entre el hombre y la mujer, ambos viven como que no están completos debido a la dependencia. Cuando el hombre triunfa en el campo político, gubernamental, social, corporativo, etc., generalmente es debido al apoyo directo o indirecto de la mujer, por eso es notorio ese dicho que se usa muy a menudo: “Detrás de un gran hombre, existe una gran mujer”, es un convenio muy ventajoso para ambos, yo te ayudo a ti y tú me ayudas a mí. Las características son muy demarcadas de lo que uno espera del otro, cuando uno muere, el otro también muere.

Recientemente, tanto el hombre como la mujer, están explorando nuevos horizontes que antes eran incapaces de intentarlo. El hombre está viendo su interior y encontrando en él a un ser intuitivo, sensitivo, suave, amoroso, o sea a su lado femenino interior, contrario a aquél que lo hacía intransigente y rígido, aquél que fue educado para no demostrar flaquezas en el mundo de las finanzas, gobierno o de la corporación, aquél que tenía que salir a buscar los medios de subsistencia. Al mismo tiempo, la mujer está experimentando un nuevo horizonte que antes se le negaba, como es el de salir a buscar el sustento en el mundo de los negocios, gobierno o corporación, que antes estaba solo en las manos de los hombres. Está encontrando su lado masculino interior y lo está exteriorizando, tiene que actuar en este mundo con certidumbre, capacidad, energía y seguridad.

Un terreno para ambos desconocido, que está causando incertidumbre a ambos pero al mismo tiempo se sienten liberados, ya que al hacerlo están encontrando alegría y satisfacción, por primera vez están sintiéndose completos, porque ya no necesita depender el uno del otro. Es más, el hombre ve en la mujer a su otra mitad interna y está aprendiendo a valorarla y amarla, ya que son cualidades internas que están siendo exteriorizadas, el hombre ve en ella a la mujer verdadera que él inconscientemente estaba oprimiendo en su interior, siendo un nuevo giro de ver las cosas. Por otro lado, la mujer ve en el hombre a su complemento, no a su verdugo, este refleja al hombre que vive en su interior, aquél que muy secretamente irradia sentimientos de seguridad, protección y amor. Ella ve en  su hombre, todas las cualidades masculinas que viven dentro de ella. Ambos se reconocen y conscientemente serenos, caminan juntos de la mano hacia un futuro lleno de felicidad, ya que no tienen que reprimir sentimientos que antes los hacían sentir incompletos

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