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El sueño

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El sueño

Al sueño o dormir constantemente se le ha descrito como el hermanito menor de la muerte, esto se debe a que el hombre ha sido removido de la vida activa, el hombre gasta una tercera parte de su vida durmiendo. Cuando estamos durmiendo diferentes procesos micro eléctricos están continuamente yendo a nuestro cerebro, los efectos pueden medirse por medio del electroencelógrafo. La corriente en el cerebro es medida y esta fluye por ciclos hasta 30 veces por segundo cuando se está despierto. Cuando uno está durmiendo, la actividad cerebral disminuye drásticamente, hasta el extremo que solo marca medio ciclo por segundo. Al mismo tiempo el palpitar del corazón, respiración, presión de la sangre y la temperatura del cuerpo disminuye. La economía del cuerpo es mantenido tan solo como luz piloto, podríamos considerar que estamos casi muertos.

En el electroencelógrafo podemos ver que Delta registra las olas en el cerebro aproximadamente como de 0 a 4 ciclos por segundo; es el estado más profundo del sueño o inconsciencia, es donde el cuerpo y la mente descansan, obteniendo su restauración. Teta registra de 4 a 7 ciclos por segundo, es el área donde la intuición profunda funciona. Alfa registra de 7 a 13 ciclos por segundo y Beta registra de 13 a 28 o más ciclos por segundo; en estos dos últimos, es donde la actividad del pensamiento se acelera. El procedimiento de ir a dormir toma por lo menos una hora para lograr el descanso total; es por eso que nuestra segunda hora de dormir, es el período más importante de nuestro sueño; porque es en ese tiempo donde se restaura la mayoría de nuestras energías y donde el sueño es más profundo.

En los estudios se ha conseguido y descubierto que el sueño profundo; muy difícilmente se puede conseguir, cuando se duerme sentado o parado. Para lograr el sueño profundo, el cuerpo debe mantenerse en una posición horizontal, lo que ocasiona un reposo completo; porque los músculos, tendones, reflejos cesan completamente; el cuerpo está libre de tensión, se le cae ocasionalmente la quijada y la persona muchas veces ronca. La actividad corporal es completamente nula, es como si estuviera muerto. Es cuando el alma sale del cuerpo y es libre de ir donde crea conveniente; ya sea al plano astral o al plano etérico, según el estado de elevamiento espiritual de la persona; generalmente es acompañado por seres divinos,
que se aseguran que esta no tenga contratiempos o percances cuando está fuera del cuerpo humano.

Extraído del libro «Conciencia Espiritual»

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