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El acto de morir

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El acto de morir

El proceso de la muerte es casi rutinario, vemos que los últimos días, horas, minutos, son para la persona que va a hacer su transición muy importantes; son días, horas y minutos de recapacitación, análisis; generalmente ellos son jueces de sus propios actos durante su vida, muchos de ellos son conscientes de que podían haber hecho mucho más de lo que hicieron con sus vidas, sienten serenidad, paz y resignación, es el momento de la verdad, son más espirituales. Es el momento en el cual el que va a departir debe encontrarse así mismo y si tiene rencillas, remordimientos o problemas que resolver con alguien es el momento que debe hacerlo, debe perdonar y ser perdonado.

Ellos saben exactamente cuando su cuerpo va quedar sin vida, es importante en los últimos días, horas, minutos preguntarles si ha visto a nuestro Señor Jesucristo, la virgen María, algún Ángel (muchas veces es el Ángel de la Guarda), Arcángel San Miguel o algún Maestro Ascendido. Si no ha visto nada, es porque todavía no es hora de hacer la transición, uno puede darse cuenta si el momento está acercándose, cuando ven a estos seres queridos que serán o será encargado de llevarlo al escalón que le pertenece en el plano etérico. Cuando la transición se hace efectiva, estos seres con mucha serenidad, nobleza y amor, son los encargados de que el alma que ya no pertenece a ese cuerpo físico, se encamine al plano celestial, como también se le llama al plano etérico.

Cuando llega el instante de la transición, el aparato respiratorio empieza a funcionar lentamente, convirtiendo al individuo en un ser casi inconsciente y comienza a agonizar pausadamente. La muerte o transición, para muchos es de gran trascendencia, puesto que la actitud es de temor, aprehensión y hasta aborrecimiento, muchas veces hacemos lo imposible para evitar su llegada, hasta el punto que prolongamos su estadía aun cuando las facultades físicas ya ni es de mucha utilidad, pero pensamos que manteniendo con energía ese cuerpo físico, creemos y tenemos la impresión que es sinónimo de vida. El miedo a la transición es un miedo a lo abstracto y desconocido, no podemos concebir de nuestra desaparición inexorable, que es absoluta, pues pasamos a ser nada.

Extraído del libro «Conciencia Espiritual»

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