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Iluminación

Dormir al lado del Señor

niño jugando 1Dormir al lado del Señor

Había un muchacho adolescente que cuando niño jugaba siempre con sus amiguitos diariamente por varias horas, hasta que le diagnosticaron una enfermedad fatal que lo confinó a una silla de ruedas y sabría que no podría jugar más con sus amigos de sus edad como antes solía hacerlo. A medida que iba pasando el tiempo, él empezó a pensar mucho sobre la muerte; podría decirse que vivía obsesionado con dicho pensamiento. Era un secreto muy personal y no quería que su madre supiera lo que le estaba sucediendo últimamente. Él no quería preocuparla porque él y su madre se amaban tiernamente. Hasta que un día se animó ya que él confiaba mucho en su madre y en esa oportunidad se decidió y le preguntó: ¡Madre mía! ¿Qué es lo que se siente al morir? ¡Porque últimamente, me está preocupando mucho! Su madre que podía leer los pensamientos de su hijo, tampoco podía ocultarle su preocupación.

Ella llorosa le dijo: ¡Oh mi querido hijito! ¿Recuerdas los años en que tú estabas bueno y sano, solías jugar por muchas horas, incansablemente con tus amiguitos y luego cuando regresabas muy cansado a la casa, te echabas en mi cama y tan pronto como lo hacías te quedabas bien dormido? Pero cuando despertabas al día siguiente en tu cama, no recordabas como lo hiciste, porque yo me encargaba de ponerte en tu propia cama. La sensación de la muerte se semeja mucho a lo dicho, porque cierto día nos decidimos despertar con el manto espiritual en nuestro propio dormitorio al lado de Dios y es ÉL quien lo hace por nosotros porque nos ama muy entrañablemente. Al escuchar a su madre ya no tuvo más preocupaciones. Después de un corto tiempo, éste se quedó para siempre dormido, así como su madre le había contado pero en esta oportunidad fue Dios quien se encargó de llevarlo junto a ÉL. La muerte es solo el acto de salir de nuestra casa física e instalarnos en el verdadero hogar al que pertenecemos.

Extradído del libro «Conciencia Espiritual»

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