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Iluminación

Nuevamente nos veremos.

muerte

Nuevamente nos veremos

Yo estoy descansando, ¿entonces porque llorar?,
He procurado vivir bien en mi vida y no añorar
Será más fácil así como el tiempo va pasando
Porque supe si lo hacía, con Dios me estaría encontrando.
Así como mi cuerpo inerte está yaciendo aquí,
esto es solo mi traje
Dios me ha llamado a su casa,
mi labro a a terminado con un mensaje
Ahora yo estoy feliz y en mi nueva casa estoy muy contento
Porque de las cosas que he hecho mal en mi vida,
yo me arrepiento.
Ustedes saben y yo sé que la vida en la tierra
es todo un acontecimiento
Entonces no lloren por mi muerte,
más bien por mi nacimiento
Yo no tengo preocupaciones,
dolores, penas, temores ni pretensiones
En éste momento me encuentro con Dios
y tengo grandes emociones.
Estoy con Dios, entonces para que derramar ese llanto
Sequen sus lágrimas queridos,
porque estar en estas es un encanto
Yo los amo a todos como siempre y quiero una cosa
y quiero una cosa que realicen
Pongan a Dios primero en sus vidas y nunca se martiricen.
Este es el lugar que yo siempre anhelaba y estaba soñando
Vivir, gozar, orar, junto con los seres divinos estoy amando
Vivan como ángeles en la tierra, porque luego eso seremos
Busquen a Dios en sus corazones
y algún día nuevamente nos veremos.

Consideremos primero, que en los designios de nuestro Padre Eterno; no existía la muerte, miseria, pobreza, hambre, etc., fuimos nosotros quien escogimos esto con nuestro libre albedrío. Podemos remontarnos a diferentes épocas y culturas, donde se festejaba la muerte como algo digno y esperado, había fiesta, la gente bailaba de alegría e inclusive enterraban a sus muertos con utensilios y platillos favoritos que estos tuvieron en vida. O sea que siempre se tuvo nociones y conocimiento que esta vida, la iban a continuar en otra mejor. Se tenía conocimiento que esta vida no se terminaba, que  seguiría; puesto que la naturaleza es sabia, siempre se está reciclando, es un conocimiento podemos decir innato. Nuestro ego es quien tiene temor y no acepta a la muerte.

Extraído del libro «Conciencia Espiritual»

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