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Reconocimiento

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Reconocimiento

De repente ella abrió los ojos y miró a un lado donde estaba mi esposa e hizo la señal con un dedo en representación del número uno, luego miró al otro lado donde estaba yo e hizo la señal con dos dedos, nosotros seguíamos hablándole tiernamente y de pronto dijo el nombre de mi esposa, luego volteando al otro lado de la cama donde me encontraba y pronunció mi nombre, nos reconoció completamente, ya no estaba en coma, empezó a hablar, al principio no se entendía muy bien lo que quería decir, pero poco a poco lo hacía con mayor claridad y lucidez. La conversación y el estado anímico cambiaron completamente, que cuando vino uno de sus sobrinos se extrañó y este dijo que si se sentía tan bien él podía llevarla a la casa.

Cuando hablamos con ciertas personas de nuestra comunidad ellos no podían salir del asombro, al comunicarles que Ma se encontraba bien, que podía hablar y reconocer a la gente como antes, eso fue un día viernes, la gente empezó a ir a verla, inclusive personas queridas venían de otros estados a visitarla, pasó una semana, durante esa semana Dios le había brindado la oportunidad de ser testiga del cariño y amor profesado por miembros de nuestra comunidad, estaba cosechando lo que había sembrado, la gente iba y le cantaban las canciones de la iglesia que más le gustaba, oraban y decretaban en nombre de ella para que se cumpla el destino que Dios le tenía deparado, se sentía muy feliz, estaba consciente que solo le quedaban unos cuantos días de vida, estaba lista y contenta para hacer su transición, estaba convencida y es lo que quería. Muchos de los miembros de nuestra comunidad, decretábamos en nuestros hogares, horas y horas, para ayudarla en sus últimos momentos, era un movimiento silencioso de la comunidad para esta querida alma y ella lo sabía.

Extraído del libro «Conciencia Espiritual»

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