Categorías
Iluminación

La vida es un peregrinaje

peregrinajee

La vida es un peregrinaje

Nosotros en el magnífico peregrinaje de la vida, muchas veces nos encontramos desconcertados, que la vida no tiene ningún sentido, significado, no vale nada, que la vida es un calvario, que la vida es una ruleta como dicen algunos, pero para esto tenemos hasta tres oportunidades en la cual podemos decir a la vida hasta acá no más, podemos decidir y regresar al plano etérico, puesto que ya no estamos haciendo nada productivo. Ciertas veces esta decisión es aceptada por los señores del karma y otras veces no, tenemos los casos cercanos a la muerte en la cual son devueltos a la vida, cuando prácticamente se les consideraba como muertos, otras veces es aceptada puesto que los señores del karma lo creen conveniente. Un ejemplo podría ser cuando una persona se está ahogando, decide terminar su vida, se resigna, simplemente se da por vencida; otras veces se resigna a perder la vida, pero reacciona, lucha por su vida y logra salvarse. Otro caso podría ser un accidente de carro, con tantas posibilidades de morir, se aferra a la vida y aunque muchas veces queda paralítico, anhela seguir viviendo, siendo en muchos casos modelo de inspiración para los demás.

Esto hace que esta persona se eleve espiritualmente, porque estas personas que han pasado por experiencias cercanas a la muerte, se vuelven más conscientes de la vida, son más espirituales, dan valor a la vida y sus virtudes, aprecian la vida como un regalo del ser superior, muchas de estas personas son seres superiores que se reencarnaron y vienen a demostrarnos que la vida es infinita por más desdichada que creamos que sea. Además la vida con todas estas dificultades, dolor, pobreza, sirve como catalista para impulsarnos a un nivel superior espiritual, todos estos pormenores purifican el alma.

Cabe notar que hay diferencia entre aceptar la terminación de la vida, que muchas veces son pruebas puestas intencionalmente para acelerar nuestra evolución espiritual y conocer la realidad por la cual hemos venido a la vida y encontrar nuestra verdadera misión en esta. Otra es intentar acabarla premeditadamente como en el caso del suicidio, este último es una decisión inaceptable y cobarde que solo conduce al degradamiento espiritual, es la decisión más errada e insólita que podemos hacer, puesto que va en contra de todas las leyes divinas impregnadas en nuestra alma

Extraído del libro «Conciencia Espiritual»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *