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Iluminación

Peregrino

peregrino

Peregrino

¿Que dirección tomaste peregrino?
¡Vengo por las sendas de la Ley de la vida mi hermano!
¿Por cuantas encrucijadas has pasado en tu vida?

Cinco veces tuve que detenerme para descubrir hacia donde ir. A lo largo del recorrido recibí muchas invitaciones y generosas promesas para ingresar por vías secundarias. Sin embargo, no las acepté, pues en el pasado conocí el sabor amargo del desvío. Aprendí hermano, que para seguir el camino de la Ley de la vida tendría que tener humildad y fe, tendría que entregarme al Supremo. También aprendí, con el sufrimiento y con el dolor, que sin perseverancia ni sinceridad no podría emprender tan osado viaje.

El camino de la vida es sin igual; estrecho como es y si me distraigo un poco, puedo extraviarme; rectilíneo en el horizonte oculta su principio y su fin. A cada paso, aporta un nuevo aprendizaje; una tarea y una prueba. He vivido todos los días de mi vida transitándolo y por ellos le doy gracias al Supremo.

Sé perfectamente que dices la verdad. Ahora que pasaste por las cinco grandes pruebas; la soberbia, la lasitud, la mentira, el hurto sutil (o el uso incorrecto de la energía) y la cobardía; y que también te mantuviste fiel en medio de los pequeños desafíos, llegarás a un nuevo portal estrecho; al cruzarlo, una gran estrella se te revelará y con su luz transparente, iluminará la senda de tu vida.

Extraído del libro «Conciencia Espiritual»

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