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Así como el hombre piensa en su corazón, así es él.

PENSAMIENTOS

Así como el hombre piensa en su corazón, así es él 

Conocía a otra persona que estaba yendo a terapias, porque padecía de cáncer al hígado, él se preguntaba porque contrajo dicha enfermedad, nunca se lo imaginó y pensó. Es verdad que él no pensaba en cáncer, pero tenía pensamientos cancerosos por mucho tiempo y eso lo estaba consumiendo, como odio, preocupación, resentimiento, ira, desprecio. La Biblia dice: “Así como el hombre piensa en su corazón, así es él” [Proverbios 23:7]. El subconsciente controla todas las funciones de nuestro cuerpo durante las 24 horas del día. Nunca descansa y está en control de todas las funciones del cuerpo, como pensamientos, sentimientos, deseos, acciones y creencias que están almacenados en nuestro subconsciente y éstos son los pensamientos del corazón.

Este individuo era un ser espiritual, aparentemente era amable, generoso, respetuoso desde el punto de vista externo, pero internamente en su ser, en su interior o subconsciente, era un ser lleno de hostilidad y violencia contenida. Estos sentimientos internos fueron los causantes del cáncer, al mismo tiempo de sus dolores intensos. Aunque esta misma persona diariamente afirmaba: “Yo soy un hijo perfecto de Dios, yo soy uno con Dios, por lo mismo soy perfecto.” No podía creer porque no se curaba. No sabía que por mucho tiempo había tenido pensamientos negativos y destructivos, los que fueron los causantes de su enfermedad.

Era verdad que su alma era perfecta y libre, que sus órganos eran perfectos en la conciencia divina de Dios, pero él no podía sanarse porque tenía una actitud llena de ira y rencor. Pensaba que el cáncer era independiente de su modo de pensar, más bien creía que era el producto de su régimen alimenticio, que al final iba ser fatal para él. Con tales creencias de pensamiento, sus afirmaciones nunca iban a tener efecto en su cuerpo. En el momento que uno le dé poder e inteligencia al virus canceroso para destruirnos, cualquier afirmación de divina perfección que hagamos, será improductiva. Dios no nos puede curar, si piensa que el cáncer nos va a matar. Se tiene primero que eliminar el miedo en cualquiera de sus manifestaciones.

Extraído del libro «Conciencia Espiritual»

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