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Orígenes

Painting of Saint Augustine

Orígenes

Justiniano I fue un laico de la iglesia; en el concilio de Constantinopla condenó y atacó enérgicamente contra las enseñanzas de los Padres del cristianismo, pero especialmente de Orígenes, quien era considerado como el Padre de la iglesia o el Príncipe de la erudición cristiana de ese entonces. Este laico, se pronunció en contra de las enseñanzas de Orígenes como heréticas, fueron abolidos todos sus libros, en los cuales se tocaba los puntos sobre la reencarnación, la preexistencia del alma, la eternidad de la creación, la divinidad del hombre, el pecado original, la procedencia del Hijo, la liberación final de todos los pecadores del infierno, etc.

Orígenes fue un erudito de su tiempo, los grandes padres sabios de su tiempo, constantemente lo protegían, siempre estaba huyendo de un convento a otro, ya que para las autoridades gobernantes era un peligro. Todos sus libros y la de otros grandes santos padres de la iglesia, fueron abolidos y destruidos. Él era conocedor de las enseñanzas que Jesucristo impartía y enseñaba a su círculo allegado, pero sus enseñanzas fueron sacadas de las sagradas escrituras, que existían en códigos, que él era capaz de descifrar mediante su sabiduría. Estas enseñanzas, no podían divulgarlas a los demás, ya que eran secretos que todos no podían practicar. Todos los acuerdos ejecutados en el concilio presidido por Justiniano I, fueron desconocidos por el Papa Virgilio, quien era admirador de Orígenes y sus enseñanzas, además los Papas sucesores también ignoraron dichos acuerdos hasta el año 604 y estos fueron los Papas Pelagio I, Pelagio II y Gregorio I o Magno

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