Categorías
Iluminación

Decretos son Mandatos Procedentes del Corazón

lazaro

Decretos son Mandatos Procedentes del corazón

Decretos, son comandos directos que traen consigo la capacidad de hacerse realidad, porque son el producto de nuestros sentimientos, ya sean hablados o de pensamiento; son palabras o pensamientos en movimiento, en acción que se harán realidad porque por lo general proceden del corazón. Decretos son órdenes dadas en nombre de Jesucristo o del Cristo para que si la voluntad de Dios lo permitiera, se manifieste en la realidad. Cuando se tiene fe, estos cumplirán con manifestarse en la vida de la persona instantáneamente, inclusive cuando sin darnos cuenta estamos decretando, van a formar parte de nuestra vida diaria, en nuestro vocabulario, en todo momento, creando así alrededor de uno un futuro con grandes expectativas, de éxito y felicidad o de lo contrario llena de incertidumbres, desgracias y calamidades, estos últimos el hombre los crea en su ignorancia.

Espero que los conocimientos contenidos en este libro, cumpla con su cometido, pues están basados en leyes cósmicas de Dios, en la gran sabiduría de esta fuente inagotable que siempre nos está mirando, con gran misericordia y amor. Solo tenemos que re-dirigir nuestro modo de pensar, hablar, vivir y así nuestra estancia temporal en la tierra sea placentera, especialmente desde el punto de vista espiritual.

Jesús levantó los ojos al cielo y exclamó: “Te doy gracias, Padre, porque has escuchado mi oración. Yo sé que siempre me oyes. Pero hablé por los que están aquí, para que crean que tú me has enviado.” Al decir esto, gritó muy fuerte:  “¡Lázaro, sal afuera!” Y salió el muerto, tenía las manos y los pies vendados y la cabeza cubierta con un velo, por lo que Jesús dijo: “Desátenlo y déjenlo caminar” [Juan 11:41-44].

En este pasaje, Jesús decretó y cada vez que hacia milagros Él decretaba, dice que gritó muy fuerte, con convicción, con fe, seguridad y sabía que estas órdenes iban a manifestarse en la realidad, inclusive antes de hacerlo Él ya dio gracias puesto que contaba sin ninguna duda que esto iba a suceder. Jesús siempre daba gracias, meditaba e invocaba, antes de hacer sus milagros. Nosotros, cuando decretemos debemos imitarlo y ser siempre agradecidos. Cada vez que estamos pensando, hablando, muchas veces sin saberlo estamos decretando y creando todo lo que está sucediendo a nuestro alrededor. Debemos tener cuidado con estos, ya que representan nuestras esperanzas, temores, anhelos, pesares, etc., la mayoría están basados en la imperfección, programación errada y sobre todo en la forma negativa  como vemos la vida.

Otro pasaje dice, los discípulos le preguntan a Jesús: “Maestro, que Usted opina acerca de lo que dicen que lo que entra por la boca no hace impuro al hombre, pero si mancha al hombre lo que sale por la boca.” ¿No comprenden que todo lo que entra por la boca va a parar al vientre y después sale del cuerpo, mientras que lo que sale de la boca viene del corazón, y eso es lo que hace impuro al hombre? [Mateo 15:11-18].

En efecto, del corazón proceden los malos deseos, asesinatos, adulterios, inmoralidad sexual, robos, mentiras, chismes. Esas son las cosas que hacen impuro al hombre, pero comer sin lavarse las manos, eso no hace impuro al hombre, como era la creencia de las autoridades religiosas en esa época. Pues siempre estas autoridades criticaban a Jesús, que se juntaba, comía y bebía con estos vagos, sucios, enfermos y sobre todo pecadores. Debemos tener mucho cuidado con lo que decimos y pensamos, puesto que estamos poniendo en movimiento comandos que si estos son negativos, va a afectar a la persona a quien se le envió, al mismo tiempo regresará con mucha mayor fuerza que con la que fue remitida, tiene que completar el circuito; lo que va, vuelve. Regresará a nosotros con mayores creces, nos afectará tremendamente y es de arrepentirse. Es una ley infalible, nunca falla, mandemos siempre buenos pensamientos a los demás y seremos recompensados de una manera extraordinaria, ahí está el secreto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *