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Iluminación

Jesús sigue Manifestándose entre Nosotros

invierno

Jesús sigue Manifestándose entre Nosotros

¿Dónde estuvo Jesús antes de nacer? A lo largo de los años, yo he preguntado a muchos de mis amigos Cristianos esa misma pregunta. Si nosotros queremos ver profundamente en esa pregunta, debemos explorar la vida y muerte de Jesús en términos de manifestación. Jesucristo no era nadie antes de su nacimiento. No fue en Belén que Jesús vino a ser un ser. El evento de la natividad, sólo fue una ocasión de su manifestación; Jesús no existió antes del momento  del supuesto-nombre “nacimiento o natividad.” Entonces, nosotros realmente no deberíamos llamarlo nacimiento. No es realmente la natividad. Es verdaderamente una manifestación. Observando con los conocimientos internos, la manifestación; nosotros tenemos la oportunidad de ver intensamente a Jesús como persona. Nosotros podemos descubrir la verdad de su inmortalidad. Tenemos la facultad de descubrir la verdad de su propia naturaleza del no-nacimiento y no-muerte.

Se dice durante la navidad, que Dios envió a su único hijo a la tierra. Si Dios estuvo allí y Jesús es parte de Dios, Jesús es el hijo de Dios, Jesús ya estuvo anteriormente allí. El día del nacimiento de Jesús, la navidad, es solo un día de manifestación; no un día de natividad. Este día, es el tiempo en que la manifestación se hizo realidad.

Jesucristo todavía se sigue manifestando así mismo en mil maneras. Él se sigue mostrando así mismo alrededor tuyo. Nosotros necesitamos estar alertas para así reconocer su ejemplo. Si tú no estás consciente o atento, tú puedes perderlo a él; porque puede ser factible que pierdas su manifestación. En la mañana, cuando practiques tu caminata de meditación, tú puedes reconocer su realidad como una flor, como una gota de agua, como la canción de un pajarillo o como un niño jugando en el pasto. Nosotros tenemos que tener mucho cuidado, de no perder todas estas cosas.

En las enseñanzas y entendimiento del Buda, todos compartimos la naturaleza del no-nacimiento y él no-muerte. No sólo los humanos, también los animales, plantas y minerales; comparten la naturaleza del no-nacimiento y no-muerte. Una hoja y una flor comparten la misma base del no-nacimiento y no-muerte. Hay una manifestación en una flor, en una hoja o en una nube. Durante el invierno, nosotros no vemos girasoles o libélulas y no podemos escuchar el canto del pájaro del reloj que se encuentra en la pared. Parece que ellos no existieran en el invierno, pero nosotros sabemos que esa idea es errada. En el principio de la primavera, todas estas cosas empezarán hacerse realidad ellas mismas nuevamente. Solamente ellas estuvieron en algún lugar durante el invierno, en alguna otra manifestación, esperando hasta que las condiciones sean favorables para aparecer y hacerse realidad otra vez. Calificarlas a ellas como inexistentes en el invierno, sería una percepción muy errada.

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