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Pentecostés es Nuestro

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Pentecostés es Nuestro

Queridos amigos en el Sendero de la Luz:

Pentecostés es el momento de recordar el gran acontecimiento que sucedió cuando el Espíritu Santo, descendió sobre los apóstoles. Esto se realizó en el séptimo domingo después de la Pascua, siendo el resultado de la labor de los discípulos en el cenáculo, quienes junto con mujeres santas; habían preparado una gran liberación – tan grande, que parecía que llamas de fuego caía sobre ellos.

El Maha Chohán, discierne ante la luz de ese día y como debemos prepararnos para nosotros también ser merecedores de recibir nuestra parte. En el Volumen 34, Número 10 de las Perlas de la Sabiduría; él sugiere que “esta es la hora de nuestro diario Pentecostés, las lenguas de fuego descendiendo sobre nosotros.» Aquí tenemos unos cuantos párrafos, para entonarnos con dichas enseñanzas:

Yo Soy el Maha Chohán. Yo he traído la iniciación para todos aquellos que han hecho el llamado para recibirlo. Ahora quiero advertirles a ustedes. Algunos, cuyos padres en esta vida o en otras encarnaciones, que no se han preparado para una función de sacrificio, que deseen escaparse de este lugar cuando sientan la intensidad [de la Luz] aumentando. Pero, amados míos, es necesario en ese momento, no correr pero en su lugar hacerse a un costado; inclusive al margen de uno mismo, sólo ser un observador.

Observa como el fuego te trae nariz con nariz (cara a cara) con los desafíos, tentativas y adversidades. ¡Observa como tu espada es afilada por el Serafín! Mira como te conviertes en el Maestro de esos momentos, cómo aprendes a superar exacerbaciones y el sutil escurrir de tu luz. Ve cómo la intensidad del servicio es el fuego Refinador profetizado por Malaquías.

Por cierto, ¿Quién estará al frente en el día del Señor, cuando el fuego descienda? ¡Serás tú, amado mío! Porque tú sabrás el fin desde el principio. Tú conocerás que el fuego es la parte [esencial] del proceso por el cual tú te colocas en la inmortalidad y arrojas la piel de la mortalidad. Tú comprenderás que sin el fuego, no hay re-creación, no hay ascenso a octavas superiores.

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