kutumi

Aplicando el Arte de la Precipitación

Queridos Amigos en el Sendero de la Luz:

Todos nosotros estamos en el sendero de nuestra auto-maestría. Algunos de nosotros estamos muy decididos a convertirnos en algo semejante como fue Jesús en su vida ejemplar, pero  la gran mayoría todavía no se decide de alguna manera a dar el siguiente paso en la dirección correcta (siguen viviendo en su recreo diario en esta vida) y nos esforzamos para vivir espiritualmente para así ameritar nuestra ascensión. Debemos estar impresionados, por lo mucho que los Maestros Ascendidos han compartido con nosotros; para que nuestra vida sea más fácil si nos decidimos lo suficiente como para amaestrar las excitantes dinámicas espirituales que siempre están presente.

El amado Maestro Kutumi ha compartido bastante, acerca cómo nosotros podemos ir al encuentro de nuestra auto-maestría. En el Volumen 5, Número 16 de las Perlas de la Sabiduría; la misma que es parte de las “Clases Corona”, lo vemos a él asentando las bases sobre la maestría que nuestro amado Jesús demostró. En este caso, vamos a estudiar la maestría de la precipitación (atracción). Cada uno de nosotros podemos ser capaces de precipitar todo lo que sea necesario, para poder cubrir nuestras necesidades como dinero, comestibles, viviendas, etc. Pero ¿Cómo lo hacemos?

Primero, vamos a estudiar las enseñanzas del Maestro Kutumi. Luego empezamos a aplicar las enseñanzas. He aquí las enseñanzas de Kutumi sobre la preparación para la precipitación:

Es tan sublime este llamado al discipulado que cada uno debe entrar dentro de la iluminación de la Presencia de su Gran Ser Dios; a fin de recibir la plenitud de su efusión y la oportunidad de distribuir sus bendiciones a todos. El discípulo de la sabiduría de Dios, debe esforzarse para entrar en el corazón de Dios, para comulgar con la Fuente central y precipitar (atraer de la nada) cada día de la octava física el maná (pan de cada día) que el Padre gratuitamente da a todos sus hijos, quienes piden para luego ellos puedan recibir.

Nuestro amado Jesús y los grandes Maestros que han logrado su ascensión, estudiaron y practicaron estas leyes fundamentales de creatividad o precipitación universal. Logrando atraer a lo físico, la sustancia eterna del poderoso almacén de energía pura de Dios, estos son capaces de alimentar a grandes multitudes; con la levadura espiritual de la conciencia del Cristo, así como todas las necesidades mundanas – ya sea pan, dinero o vino.

El control de los elementos es logrado mediante el aprendizaje del ritual diario de la recolección de la sustancia espiritual del altar cósmico (a través de los decretos dinámicos y la meditación de la respiración del fuego sagrado) y protegiéndolos de los estratos más bajos del ser humano, listos para ser liberados (a través de los centros sagrados, es decir los chakras) cuando fuera necesario.

También, amados míos, la curación instantánea de cada condición discordante que han podido ser obtenidas por aquellos discípulos; quienes disciplinarán los mundos de sus pensamientos y sentimientos, que gobiernan la salida total de sus energías; inclusive así como la entrada rítmica de luz, es puesta bajo control de la llama de Dios.

Así como tú absorbes nuestros radiantes dictados, ya sean hablados o escritos en nuestras páginas, guarda bien la ciudadela de tu conciencia que es la trampa de tus pensamientos de la mente carnal y las aguas revueltas de los sentimientos humanos, para que no se apresuren a robar la cosecha de la luz que has logrado ganar con tanto ahínco e incrementado por el amor del Padre. Una de las funciones principales de nuestros dictados es liberar de ti, ese viviente y pulsante fuego sagrado, que es absolutamente esencial para conseguir las labores de los Maestros en la encarnación física.

La meta de la vida y el propósito del Padre en tu encarnación presente, como un chela (estudiante) de los Maestros Ascendidos es ser el Cristo, para tener autoridad y dominio sobre cualquier condición externa. No es de suficiente sentarte en la mesa del Maestro; hoy es de gran necesidad, ser vigilante y servir a través de los estudiantes, para que así estas enseñanzas puedan ser conocidas a lo largo y ancho del universo;  “como las aguas cubren el mar.” Este es un requisito previo para tu ascensión.

Tomen su corazón, amados míos, quienes deben superar todas las actuaciones anteriores de esos que escucharon la Palabra, del pasaje de Paulina: ¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos tan gran salvación, quien al principio comenzó a ser hablado por el Señor y fue confirmado a nosotros por aquellos que lo escucharon a Él; Dios también los hizo sus testigos, tanto con señales, prodigios, milagros y dones del Espíritu Santo, según su propia voluntad?

Nosotros urgimos a los estudiantes del Sendero, que estén alertas a las oportunidades del discipulado, para que demuestren la ley cósmica en sus asuntos diarios y para que mantengan la ecuanimidad de la conciencia de Cristo, no importando cualquier argumento aunque parezca sutil, para obligarlo a descender a las profundidades mortales de la vanidad. Para que los estudiantes puedan avanzar, es necesario que todos hagan un pacto de paz y armonía con su poderosa Presencia Yo Soy en esta misma hora, pidiendo a la amorosa Presencia que cargue sus mentes y mundos con la poderosa acción del fuego sagrado, que su santidad transforme sus vidas y que haga la más mínima perturbación de esa preciosa llama.

Es absolutamente esencial para los estudiantes, que se den cuenta que el mal uso de las energías que han sido derramadas con tanto amor por la jerarquía sobre sus seres, no sólo robarán de ellos las bendiciones que tienen a la mano, así como también impedir nuevos progresos, hasta que ellos logren consagrar nuevamente sus corrientes de vida como cálices de pureza y perfección de Dios.

La Poderosa Presencia Yo Soy de Dios quiere que cada gracia abundante seas disfrutada por sus hijos amados, por lo tanto, nosotros estamos listos y dispuestos para ayudar a cada discípulo en el sendero. ¡Escuchen el llamado, preciosos corazones, extiendan la llama de la Verdad a través de sus cuatro cuerpos inferiores, para resucitar toda esperanza divina latente en la quinta esencia de las corrientes de sus almas, es decir; de vuestra conciencia!

Debe haber vigilancia, visión y victoria en cada chela; hasta que todo vestigio de limitación mortal, sea transformado en la vestimenta luminosa de la gloria de Dios y pueda mantenerse de pie ante el altar de su Poderosa Presencia Yo Soy en la gloria de su ascensión.

Yo Soy un constante compañero en el sendero de tu discipulado.


Leave a Reply

Your email address will not be published.