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¿De dónde vino la Llama?

la llama

¿De dónde vino la Llama?

Yo puedo decirle a llama, “Querida llama, por favor, manifiéstate a ti misma.” Cuando prendo un fósforo, la llama obedece. Pero me gustaría también preguntarle: “¿De dónde vienes?” la llama diría esto: “Querido, yo no vengo de ningún sitio y no voy a ningún sitio tampoco. Cuando las condiciones son suficientes, yo me manifiesto.” Esta es la verdad de la naturaleza del no-venir y del no-ir.

Vamos a practicar, el observar profundamente sobre la naturaleza de la llama de una vela. ¿Es la llama, como la llama, cuando el fósforo la prendió? ¿O es una llama diferente? Si mantenemos la llama ardiendo por una hora, la llama arderá con menos altitud en la vela. Puede que aparezca ser la misma llama, pero eso sólo es nuestra percepción. En realidad, hay una multitud de llamas que se suceden unas a otras en cada instante. Ellas dan la impresión, que siempre es la misma flama; pero no es así. El combustible es diferente, también es el oxígeno. El salón ha cambiado y las condiciones son diferentes. Por lo tanto, la flama no es exactamente la misma.

No toma mucho tiempo, para que la llama cambie, porque en un segundo, la llama es alimentada por la cera y el oxígeno; en la primera parte de la vela. En el siguiente instante, la cera y el oxígeno han sido quemados y un nuevo combustible, un nuevo oxígeno y una nueva cera, están ahora ardiendo. No es el mismo combustible, por lo mismo que no es la misma llama. Cuando la vela se convierte en más corta, tú puedes ver que esta ha consumido mucho más oxígeno y cera, lo que quiere decir que la llama está cambiando todo el tiempo. Igualmente como nosotros, la flama no permanece igual en dos instantes consecutivos.

Mirando justo a una llama, tú ya has visto la naturaleza de su ser, el cual; no es el mismo o diferente. Por debajo de nuestras impresiones de ser el mismo, está la naturaleza de la in-permanencia. Nada permanece igual en dos instantes consecutivos. Esto se puede aplicar a un ser humano, a una nube o a todo. Si tú dices que la llama de una vela, que ha estado ardiendo diez minutos anteriormente, es la misma que estás viendo ahora; no es correcto. Si tú dices que hay mil llamas diferentes, quienes se reemplazan unas a otras; no es correcto tampoco. La verdadera naturaleza de la llama, es la naturaleza de ninguna; ni igual ni diferente. Si nosotros podemos movernos a través de la ilusión, de igual o diferente; podría ser factible de cambiar el inmenso sufrimiento en felicidad.

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