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Un Llamado para Elevarnos aún más Arriba en la Luz.

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Un Llamado para Elevarnos aún más Arriba en la Luz

Queridos Amigos:

Nosotros vamos a revisar las enseñanzas de la Maestra Ascendida la Reina de la Luz, la misma que podemos encontrar en el Volumen 33, Número 21; de las Perlas de la Sabiduría. Nosotros estamos muy familiarizados con la luz, porque nosotros la tenemos por algunas horas en cada día; de acuerdo al lugar donde estemos viviendo. Pero esa es la luz fuera de nuestros seres. ¿Qué cantidad de Luz llevamos en la parte más profunda de nuestro ser? Para lograr nuestra ascensión, dependemos bastante de ella.

La Maestra Ascendida La Reina de la Luz, nos da una buena enseñanza sobre esta materia. Aquí tenemos algunos de sus pequeños pensamientos preparatorios para meditar, a medida que nos preparamos para estar más intensamente llenos de la Luz del Cristo Eterno.

¡Oh el regocijo de la Luz! ¡Oh el regocijo de la Luz! ¡Oh el regocijo de la Luz!

Dios me ha llamado a mí la Reina de la Luz, porque Yo Soy una servidora de la Luz y he tenido que servir a la Luz por muchos eones. Y así el fíat de la Luz ha sido hablada: “¡La Luz deberá servirte a ti y tú la reclamas como tu reina!” Por lo tanto, sé que por esta presencia de la Luz; soy testiga de que tú puedes mi querido amigo, ser y convertirte en un cáliz de toda la Luz, de toda la Luz; incluso las luces del Dios Padre-Madre.

¡Ante la Luz, no puede haber variables, tampoco variaciones de diferentes sombras; pero sólo Luz, Luz y Luz! Si tú seleccionas los atributos de Dios, si, este grandioso Dios es esa Luz, para que así sea tu meta, entonces debo decirte que yo vendré a ti y seré la mentora de tu corazón en el aumento de la Luz. Así al prepararse ustedes mismos para la meta de los mejores equipados o condicionados, al contemplar el voto y el compromiso, la promesa dada y recibida; así mis amados, acuérdense de mí. Porque yo vendré a la tierra a encontrar a los seguidores del sendero de la Luz – esa Luz pura, indisoluble Luz y sólo Luz. Porque la Luz contiene toda la cristalización de la llama de Dios.

Yo Soy una Madre Divina encarnada en la Palabra y la Labor del Señor en todos aquellos quienes son Portadores de la Luz. Donde haya uno que es Portador de la Luz, Yo Soy esa Luz en su corazón; porque Yo Soy una parte de toda la Luz donde quiera que sea. Por lo tanto ahora, amados míos, contemplemos el deseo de buscar y encontrar tu compromiso como adepto de la Luz – el cual es un solo propósito, una toda consumiente Luz. Oh amados corazones, es tu compromiso con la Luz, la misma que es la entrada en cada corazón de los Maestros Ascendidos, Arcángeles, Seres Cósmicos y diminutos elementales.

Yo abogo para que se esgrima en cierta medida, si no en su totalidad, un llamado a la Luz. Porque la Luz es necesaria en la tierra; en la profundidades de la tierra, del mar, de la atmósfera, inclusive en la Luz de la nube que invocamos y meditamos para que logre su precipitación. ¡Crea! En esa nube; ¡Y así deja que la Luz se manifieste! Deja que venga, se posesione y sea nuestra propiedad.

¡Me inclino ante la Diosa de la Luz y la Diosa de la Pureza y nosotras tres mantendremos siempre los tres puntos en el sentido cósmico de la Luz del Morya! ¡Luz! ¡Luz! Esto es lo que hacemos, amados míos. En este momento deseo que contemples el atributo de absorción de la Luz, para que esta pueda consumir todas las toxinas, contaminantes, restos radioactivos y todos los desechos del plano astral. La capacidad de la Luz para absorber es verdad incrementada por la concentración de los puntos de la Luz dentro de la nube en cual se está meditando.

Dejemos que la nube se convierta entonces, en la victoria de esta conferencia. ¡Y por esa nube tú puedes saber y ver, pero sobre todo; tú puedes ser el nuevo cielo y la nueva tierra! Esto significa que el antiguo cielo y la tierra, deben dejar de existir. Porque Dios hará todas las cosas nuevas en ti por intermedio de la Luz y por la instrumentación de la Luz de todo el Espíritu de la Gran Hermandad Blanca.

Por lo tanto, estén dispuestos; ¡Yo les digo a ustedes mismos que se conviertan al revés, con la parte de arriba hacia abajo, deben estar vacíos o llenos de Luz, Luz, Luz! Estén decididos a soportar cualquier cruz, cualquier corona, cualquier carga e incluso soportar al morador del umbral planetario; para así lograr el premio final, mis amados; del nuevo cielo y de la nueva tierra.

Inclusive si la resurrección te atrajo hacia ti. Incluso si la llama de la resurrección pueda laborar a favor tuyo, como nunca antes. Debemos dejarnos de excusas y de pedir justificaciones, por lo mismo; que todas estas sean destituidas o que prosigan su camino. Porque todos nosotros debemos tener nuestro nuevo día.

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