Categorías
espiritualidad

Practicando la In-Permanencia

padre en el mar

Practicando la In-Permanencia

Todos nosotros podemos entender la in-permanencia con nuestro intelecto, pero este todavía no es un verdadero entendimiento. Nuestro intelecto solamente, no nos conducirá hacia la liberación. Tampoco nos guiará hacia la iluminación. Cuando estemos conscientes y podamos concentrarnos, podremos practicar a ver profundamente. Y cuando veamos profundamente y observemos la naturaleza de la in-permanencia, entonces nosotros podremos concentrarnos en este profundo conocimiento interno. Es así como el conocimiento interno de la in-permanencia, se convierte en parte de nuestro ser. Se transforma en nuestra experiencia diaria. Nosotros tenemos que mantener el conocimiento interno de la in-permanencia, para así poder ser capaces de ver y vivir en la in-permanencia todo el tiempo. Si podemos usar la in-permanencia como un objeto en nuestra meditación, nosotros nutriremos el entendimiento de la in-permanencia de tal manera, que vivirá dentro de nosotros cada día de nuestras vidas. Con esta práctica, la in-permanencia se convierte en una llave que abre la puerta de la realidad.

Nosotros tampoco podemos revelar los conocimientos internos, dentro de la in-permanencia por un solo momento, para luego ocultar y ver todo como si fuera permanente nuevamente. La gran mayoría del tiempo, nosotros nos portamos con nuestros hijos como si ellos van a estar siempre con nosotros en la casa. Nunca pensamos que dentro de un tiempo de tres o cuatro años, ellos nos dejarán para casarse y tener su propia familia. Por lo mismo, que no valoramos los momentos especiales que nuestros hijos han tenido con nosotros.

Yo conozco muchos padres de familia a quienes sus hijos, cuando tuvieron dieciocho o diecinueve años de edad, ellos abandonaron la casa para vivir por sus propios medios. Los padres pierden a sus hijos y se sienten muy apenados con ellos mismos. Todavía dichos padres, no aprecian los grandes momentos que ellos compartieron con sus hijos. Lo mismo sucede entre esposos y esposas. Tú piensas que la esposa o esposo, estará ahí con uno por el resto de sus vidas; pero, ¿Qué tan seguro puedes estar? Nosotros realmente ni tenemos idea, donde estarán nuestras parejas dentro de veinte o treinta años o inclusive mañana. Es muy importante recordar en cada día, la práctica de la in-permanencia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *