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Iluminación

Sigue adelante con el Fuego

Mark-L.-Prophet-Lanello

Sigue adelante con el Fuego

Cada Maestro Ascendido nos ofrece lo mejor de ellos y Lanello no es una excepción. Al compartir acerca de nuestro nombre espiritual interior hasta convertirnos en el fuego sagrado de Dios, este nos enseña en una lección dictada y guardada en el Volumen 34, Número 15 de las Perlas de la Sabiduría; la misma que tiene mucho que ver con la preparación para conseguir nuestra propia ascensión. He aquí los primeros párrafos que nos dará mucho que pensar, acerca de cómo debemos prepararnos, para celebrar nuestra victoria final.

Santificado sea tu nombre, Yo Soy el que Yo Soy. Como un Maestro de la invocación, yo ahora pronuncio tu nombre interno; el nombre interno de cada individuo perteneciente a la Fraternidad de los Guardianes de la Llama – los nombres escritos en el Libro de la Vida, el nombre que es la clave dentro de tu Gran Cuerpo Causal, el nombre al cual el alma responde.

Así, debido a millones de rayos resplandecientes que salen hacia delante de mi palabra hablada, yo pronuncio los nombres de los hijos e hijas de Dios en la tierra; quienes van ascender durante esta vida. Es esa llamada apremiante de cada uno de ustedes a su Dios Presencia. Es la liberación de la complexión de la luz. Este es un imán para el alma que se correlaciona con la gran semilla del átomo del Ser. Este es un gran impulso. Es su reconocimiento. Es la llama del Ser.

“¿Qué hay detrás de un nombre?” dicen ellos. Yo, Lanello, les digo a vosotros que todo está dentro del nombre interno. Eso es porque no debe pronunciarse nunca, excepto dentro del Templo de la Vida bajo la dirección del Gran Hierofante (Hierofante es una persona que atrae a la congregación religiosa ante su presencia el cual es considerado Santo. Un Hierofante es un intérprete de los principios arcanos y misterios sagrados). Esto es hablado, mis amados, en los precintos de las cámaras de la Luz, donde tú te encuentras junto con otros que van a ascender.

Por ende, yo he venido para afirmar que tu nombre interno es afín con el nombre de Dios. Por lo tanto, yo digo: Santificado sea tu nombre, Yo Soy el que Yo Soy. Mis nobles corazones, es bueno estar con ustedes en este aniversario, donde nos encontramos defendiendo la línea de la mujer, a la Mujer y su simiente, a la Madre y a la Madre Divina; quien vino a la tierra en la persona de la Madre del Mundo.

Es en este momento, amados, cuando una gran dispensación debe ser liberada a través de vuestros corazones, cuando hagáis vuestras invocaciones, para definir el principio femenino del Ser en el hombre y la mujer. Con mayor razón, porque ustedes deben convertirse en expertos de las antiguas enseñanzas. Una razón más por qué el libro de las enseñanzas perdidas de Jesús, sobre los derechos de la mujer debe salir a la luz. Y que la mujer misma pueda entrar en su propia dignidad, para volver al pedestal en el que Dios la ha puesto a ella como la portadora de su propia imagen en la tierra.

Que este planeta, entonces, debe llegar a comprender la gran gloria del Shekinah (Shekinah, término judío de la Divina Presencia), la gran presencia viviente de la Divina Madre que siempre brille hacia adelante del Yo Soy el que Yo Soy y por encima de ti. Que se cumpla en el Ser femenino y en el cosmos. Tú eres nutrido y amamantado por el Ser Bendito. Tú eres la Madre en manifestación.

Dejen que todo el mundo sepa el gran significado de la Madre, así como se manifiestan las grandes cualidades de bravura, determinación y de actitud intransigente ante la verdad; el que es consumido por el celo del Señor, por el Poder, la Sabiduría y el Amor de la Trinidad; que es extinguida por el fuego de Dios y al mismo tiempo disipa todo aquello que no es o es diferente de Dios.

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