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Iluminación

Les Tenemos a Ustedes un Ejemplo

KUTHUMI

Les Tenemos a Ustedes un Ejemplo

Estimados Amigos:

¡Gracias a Dios por otro día de Vida! Es bueno estar consciente de nuestras bendiciones y siempre dar gracias. Uno se siente edificando muchas expectaciones en esta estación, donde debemos constantemente estar agradecidos. Especialmente es obvio en aquellos que tienen un profundo amor y fe hacia nuestro Hacedor.

Kutumi (Kuthumi), quien en vida fue Francisco de Asís, nos da una lección sobre la diferencia en la radiación de la persona que realmente ha confiado en el Padre y los Maestros Ascendidos, de aquellos que no son verdaderos discípulos. Vamos a hablar algunos párrafos de las enseñanzas de Kutumi, para así poder meditar sobre como poder entonarse con esta radiación y poder sentir su guía en preparación para enfrentar nuestra vida cotidiana. Hay una radiación-Cristo que rodea al discípulo verdadero de los Maestros Ascendidos, la misma que es una acción vibratoria santificada. Hay que tener en cuenta, que cada uno en la tierra tiene esta radiación; la cual es maravillosa y fluye desde su cuerpo causal.

La diferencia entre el discípulo y la corriente de vida ordinaria, es de una consagración y conservación. El discípulo consagrado a la Poderosa Presencia Yo Soy y a los grandes Maestros Ascendidos, que está dedicado a la conservación de su energía-Crística pura y que esa porción ha sido precipitada (atraída) de Dios. Él sabe que almacenando cada preciosa sensación de amor, cada memoria tierna de esos momentos santificados; es cuando lo Divino viene muy cerca de él  y él un día poseerá el más maravilloso ímpetu de la energía pura de Dios, que se manifestará en el preciso instante en que sea requerido para expresar su Cristo curativo.

Estoy mirando hacia atrás, a los años en que este conocimiento no era parte del almacén de los tesoros espirituales del discípulo. Yo recuerdo en los días cuando era Francisco de Asís, cuando estaba inundado de confusiones y conflictos de la comunidad social sin poder verdaderamente comprender el delicado mandato proveniente de Dios, los cuales estaban llamándome para lograr apartarme y servir al Cristo (Luz) de mi propio Ser. De vez en cuando, estaba recargado con los elementos de desesperación – este era la desesperación como de un muchacho pastor tratando de aprender a entonar las primeras notas y a la vez detectando su insuficiencia lamentable.

El sendero largo de las primeras respuestas al llamado del Ser Supremo hacia el consumado logro de la encarnación de la llama de Cristo, es una saga de gran magnitud del revolvimiento – del alma. Uno de los maravillosos ejemplos es la del pequeño muchacho llamado Samuel quien escuchó la voz de Dios y gritó por una respuesta; “¡Habla, Señor, para que tu siervo escuche!” Este muchacho es hoy, el glorioso Maestro Ascendido que usted conoce como el amado Saint Germain. Por su gran amor a la libertad es caracterizado en la figura del “Tío Sam”, popularizado como el espíritu profético de América. Esta tierra bendecida que él descubrió cuando fue Cristóbal Colón, se convirtió en el gran hogar de los amantes de la libertad; que él había previsto como Francis Bacon en sus escrituras de “La Nueva Atlántida.”

Quien podría saber, sino por su propia Presencia de Dios, el cual algún día será por razones de su obediente respuesta a la voz de Dios; tú también seguirás los rastros del Maestro de la Era de Acuario, quien muchos años atrás dio respuesta al Anciano de los Días (Sanat Kumara). El llamado de tu Poderosa Presencia Yo Soy, es una gran bendición, semejante al descenso del Paráclito (Descenso del Espíritu Santo) y es tu amorosa respuesta a la llamada de Dios quien te concederá con la plenitud del Espíritu Santo. ¡La radiante investidura de Dios tiene la intención de ser utilizada para satisfacer tu plan divino y no para ser destruida por la vanidad humana!

¡El discipulado, es el precioso preludio de la ascensión! – ¿Cómo puedo hacer popular aquello que todavía es un sendero largo y solitario entre las rocas y grietas de las alturas de las cumbres? El Señor Ling, en su encarnación como Moisés, luchó con su propia alma en las alturas de Horeb, la montaña santa, para que así cada corriente de vida gane su propia victoria sobre las ilusiones temporales de los sentidos. Sería para ti mucho más simple conseguir tu libertad y victoria como discípulo de los Maestros Ascendidos, que si tú persiguieras la gracia espiritual tan fácilmente como tú fueras capaz con el sacrificio y favor terrenal. Es por falta de visión por que el pueblo perece y es por falta de vista espiritual, que el discípulo sufre en su discipulado.

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