Categorías
Iluminación

El Nombre de Dios

 El nombre de Dios

 El Nombre De Dios

Muchas veces nos sentimos inadecuados con la tarea, porque hemos permanecido ante el arbusto ardiente y preguntamos a nuestro Señor como Moisés lo hizo: “Si voy a los hijos de Israel y les digo que el Dios de sus padres me envía a ellos, si me preguntan: ¿Cuál es su nombre?”, yo ¿Qué les voy a decir?” Dios dijo a Moisés: “Yo Soy el que Yo Soy” “Así dirás al pueblo de Israel: Yo Soy me ha enviado a ustedes, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham,  el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado. Éste será mi nombre para siempre, con este nombre me invocarán sus hijos y sus descendientes” [Éxodo 3:13-15].

Y así nosotros hemos tratado de deletrear lo tierno del cosmos, así como Dios ha pretendido crear en ti el conocimiento de sí mismo. No por nuestra propia autoridad, pero por el poder de la Palabra viviente, nosotros hemos hablado las palabras del hijo quien dijo: “Pasarán el cielo y la tierra, pero mis palabras no pasarán” [Marcos 13:31].

Descubrirás Mandalas de la Verdad, concepciones desde el corazón del Logo solar quien declaró a Juan: “Ya está hecho. Yo Soy Alfa y Omega, el principio y el fin. Al que tenga sed yo le daré gratuitamente del manantial del agua de la vida. Esa será la herencia del que salga vencedor. Yo seré Dios para él y él será para mí un hijo” [Apocalipsis 21:6,7].

El Cristo quienes muchos proclaman y tan pocos lo entienden, no está confinado a una nación, a cierta gente o a una persona. El Cristo es la emanación de la Luz, el Logo Solar, la Palabra viviente “Por Él se hizo todo y nada llegó a ser sin Él” [Juan 1:3].

Tú eres un fragmento del Cuerpo de Dios, una medida de su grandeza, destinada a ser un cáliz para su Luz, que tú podrías dar una copa de esta agua viviente a la humanidad; quienes están esperando a ser llenados.

La “Llave del conocimiento” el mismo que “¡Pobre de ustedes, maestros de la ley, que se adueñaron de la llave del conocimiento. Ustedes no entraron y no dejaron que otros entraran!” [Lucas 11:52], la llave del conocimiento es de ustedes para ser conocidos. Así como los escribas y fariseos “Empezaron a hostigar a Jesús muy duramente: le pedían su parecer sobre un mundo de cosas poniéndole trampas para ver si podían sorprenderlo en algún error” [Lucas 11:53]. Algunos analizarán los conocimientos con un propósito en mente: para destruir; otros tomarán la llave y abrirán la puerta del Cristo que llama: “Mira estoy en la puerta y llamo; si alguien escucha mi voz y me abre, entraré a su casa a comer, yo con él y él conmigo” [Apocalipsis 3:20].

Inevitablemente, el sirviente productivo entrará en el regocijo del Señor y el sirviente improductivo será enviado a la oscuridad: “Muy bien, servidor bueno y honrado; ya que has sido fiel en lo poco, yo te confiaré mucho más. Ven a compartir la alegría de tu señor” “Y a este servidor inútil échenlo a la oscuridad de allí afuera: allí habrá llanto y desesperación” [Mateo 25:23,30]. Todos aquellos que no renuncian al dogma por Cristo, fanatismo por amor e ignorancia de la ley de la sabiduría, encontrarán las respuestas a sus preguntas de la vida que ellos por tanto tiempo estuvieron buscando. Y ellos sabrán el dominio de los que han logrado bastante: “Al vencedor le concederé que se siente junto a mí en mi trono, del mismo modo que yo, después de vencer, me senté junto a mi Padre en su trono. El que tenga oídos, escuche este mensaje del Espíritu a las iglesias” [Apocalipsis 3:21.22].

Así como la Palabra de Dios fue hablada por Jesús en parábolas, así las palabras de los santos evangelios son jeroglíficos cargados con ambos significados, ya sean internos o externos y esos pueden cambiar tu vida y mundo hacia la belleza y perfección, el mismo que Dios siempre deseó que se manifieste en ti. Debes tomar estos jeroglíficos y comerlos – asimilarlos éstos dentro de tu conciencia – como el ángel que le dijo a Juan: “Tomé el librito que me pasaba el ángel y me lo comí. En mi boca era dulce como la miel, pero cuando terminé de comerlo; se volvió amargo en mi estómago” [Apocalipsis 10:10].

Si los prejuicios y preceptos del mundo te han mantenido lejos de tu designio divino, entonces estos se deben poner de lado, por lo menos temporalmente, mientras tú exploras tu jardín virgen donde la Verdad te está esperando para ser aclamado en el elevado roble, en la pequeña bellota, en el burbujeante manantial de agua, así como en la bamboleante flor. En lugar de estar comparando cada regocijante expresión de vida, tú encontrarás todas las reliquias de la civilización dejadas atrás y saborearás cada nuevo concepto por su propio intrínseco valor; percibirás y absorberás una nueva comprensión y una nueva libertad.

Para propiamente discernir la Verdad, tendrás que dejar de lado tus ideas preconcebidas – incluyendo tus más adoradas creencias – y dar a Dios la oportunidad de dirigirte “Por el camino del bueno me dirige por amor de su Nombre” [Salmos 23:3]. Y sobre todo, recuerda las palabras de Jesús: “En  verdad les digo que quien no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él” [Lucas 18:17].

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *