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Iluminación

El corazón, el punto de conexión con todo el Ser.

djwhal khul

 El corazón, el punto de conexión con todo el Ser.

Algunos de ustedes saben acerca del Maestro Tibetano, Djwal Kul. Djwal Kul, quien recientemente ha liberado: Estudios intermedios del aura humana dice:

En el corazón hay una pulsación de vida convirtiéndose en vida, que es el ritmo establecido del cosmos reflejado desde el corazón de Dios hasta el Gran Sol Central, a través del corazón del Elohim, hasta todas las olas de vida evolucionando en el tiempo y en el espacio. El corazón es el punto focal para el flujo de la vida individualizada como la Presencia Yo Soy, la Mónada Divina individualizada y el Ser Crístico que es la personificación de la realidad del Ser de cada alma. El corazón es el punto de conexión para todo el Ser, para toda conciencia de sí misma. A través, toda la humanidad es una; y a través del corazón, el Cristo es uno con el único Hijo del Dios Padre – Madre, que se convierte en el Cristo de todas las olas de vida mostrando la vida de Dios a través del cosmos.

Notarás en la Presencia Yo Soy los rayos de luz procedentes de la Mónada Divina. Estos rayos de luz conectan todas las otras partes de la jerarquía. Esto significa que cuando a través de la meditación, nosotros entramos en comunión con la Presencia Yo Soy y de ese punto de contacto con la Presencia Yo Soy, nosotros también somos uno con todas las otras partes de Dios, con la vida a través del cosmos que conocemos, no solo con lo que se haya convertido uno con la Presencia Yo Soy. Cuando cantamos, “Nosotros somos uno, nosotros somos uno, nosotros somos uno”, nosotros también tenemos ese contacto.

La llama trina brilla en el corazón de la Presencia Yo Soy. Esta palpita junto con las palpitaciones del corazón de Dios. Esta libera la energía requerida para nuestra existencia diaria por medio del cordón de cristal. El cordón de cristal resembla al cordón umbilical, el cual conecta al niño con su madre. Este es el cordón umbilical que ata a una humanidad infante con Dios, proveyéndonos con el alimento de energía suficiente para nuestras necesidades diarias. Así la energía pulsa extendiéndose hasta el nivel de conciencia de Cristo que es el Ser Real. Allí la llama trina es anclada nuevamente y el cordón continúa, al mismo tiempo la energía continua fluyendo y luego es anclada en el corazón del hombre y la mujer que están evolucionando en el tiempo y en el espacio.

Nosotros vemos entonces un nuevo aspecto de la Trinidad. Nosotros vemos a Dios el Padre como la Presencia Yo Soy, Dios el Hijo como el Ser Crístico, Dios Espíritu Santo como la llama que está en el templo de nuestro ser, ¿No saben que su cuerpo es el templo del Espíritu Santo, que Dios mismo puso en ustedes? Ustedes ya no se pertenecen a sí mismos. Y el Dios viviente es esa llama, ese fuego.

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