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Los primeros en responder a la llama de Shambala

Gautama Buda

El Príncipe Siddhartha fue el primero en responder a la llama de Shamballa mantenido por Sanat Kumara. Él dejó su castillo. Él dejó la oportunidad de tener poder y dominio mundial. Dejó su esposa e hijo en la cumbre de su vida y se fue en busca de encontrar la llama. Y cuando encontró la llama se convirtió en Buda de todo el mundo. Él fue el primero en responder, por lo mismo que se convirtió en el iniciado de Sanat Kumara.

Maitreya3

Y el segundo en responder fue el Señor Maitreya. Por sus respuestas a la llama de la libertad, por la maestría en el uso del regalo del libre albedrío, estas almas confirmaron la realidad de la llama – estas almas se elevaron a la luz que ardía en sus corazones. El alma de cada uno se convirtió en uno en la llama viviente de sus corazones. Al convertirse uno con el fuego, la llama trina, el alma obtuvo reunión inmortal con la Presencia Yo Soy, con Dios, con la Fuente Central a través del ritual que es conocido como la ascensión en la luz, por la elección del alma, por la determinación de ser libre, estos seres probaron su inmortalidad. Ellos probaron así mismos, ser átomos permanentes en el cuerpo de Dios y tallaron el sendero para nosotros seguir. Siguiéndolos, nosotros definimos la llama de la libertad.

Un maestro ascendido, entonces, es uno quien, como Gautama y Maitreya, Jesús o Confucio, o cualquier maestro que tú puedas nombrar, han escogido en determinado momento de ser libres. Haciendo esa decisión, ese ser, ya no se decide dar marcha atrás, ya no recibe otra llamada, ninguna otra voz, cualquier otro desvió del sendero. El alma que ha escogido ser libre se mueve sobre los espirales de la conciencia de Dios y sobre los espirales de su propia karma, paso – por – paso, en ese sendero del regreso hacia la fuente.

El propósito de la encarnación del alma es descubierto. Esta es la maestría del campo de la energía del tiempo y del espacio. Cuando estos son amaestrados, el karma es equilibrado; dharma – o razón del ser, o responsabilidad de la vida – es satisfecha. Entonces el alma recibe la invitación de la Presencia Yo Soy para elevarte y ser un ungido, ser el Ser Crístico, la llama de Cristo. Y la llama de Cristo, es en el ritual de la ascensión, se une con el Yo Soy el que Yo Soy, y ¡Eh aquí, la estrella de tu divinidad ha nacido y por siempre serás UNO! Tú has trascendido los ciclos de renacimiento, tú eres libre de la rueda y de las rondas del karma. Tú eres un Maestro Ascendido.

Todos aquellos quienes han conquistado el tiempo y el espacio y probado la victoria sobre el pecado, enfermedad y muerte en la tierra, son los Maestros Ascendidos, quienes componen la Gran Hermandad Blanca. La Gran Hermandad Blanca es el cuerpo del elegido. Es la Fraternidad de las Almas que han ascendido y que se han convertido en Uno con la luz blanca. No se refiere a ninguna raza o color de la piel, porque son almas que han ascendido de cada raza, religión, nación, de diferentes caminos de la vida y edades que lograron amaestrar el tiempo y el espacio. Porque la llama de la libertad no respeta a personas, lugares, condiciones o cosas. Y puede ser invocada en cualquier momento.

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