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AUM

AUM

El sonido de la Palabra – La Palabra del sonido. Es una palabra Sánscrita – significa “Yo acepto” ¡AUM! Yo acepto mi destino inmortal. Yo acepto mi razón de ser. Yo acepto mi responsabilidad de ser. Yo acepto los componentes de mi realidad. Yo acepto la llama como Dios dentro de mí.

El AUM es el más abstracto, pero el más concreto símbolo de la divinidad. Este es el instrumento de la realización de sí mismo. Es tuyo para mantenerlo. Es suministrado desde tu corazón como el aliento de Dios. No existe ningún instrumento mecánico, máquina, nada puede existir en la civilización que puede igualar al AUM. Tú solo puedes entonarte con el AUM, porque tú eres Dios en manifestación. De esa eterna sílaba, todo lo que existe se manifiesta con toda su majestuosidad y todo lo que viene al frente, retorna hacia el AUM.

La Palabra sagrada AUM libera la frecuencia de la Palabra, la misma Palabra que se pronunció como el origen de la creación. Los antiguos habitantes conocieron el poder de la Palabra. Muchas civilizaciones se han elevado y han sucumbido en el poder de la Palabra hablada. Los mantras del Este con sus entonaciones sagradas, ha sido manifestada por ciento de miles de años por los sacerdotes y sacerdotisas de Lemuria.

Nosotros  seguimos el rayo del sol hacia el retorno al centro ardiente –  seguimos la luz dentro del corazón regresar hacia el sol de la Presencia. Cuando nosotros afirmamos la palabra AUM, afirmamos nuestro verdadero ser. Afirmar ese ser es convertirse en ese ser. Declarar a ese ser, es saber quién Yo Soy. El AUM sagrado que damos es un sonido indestructible. Es la inmensidad. Y del sonido del AUM sale nuestra unidad.

El AUM es deletreado A-U-M y cada letra representa el componente de nuestra divinidad. Cada letra es intencionada a sonar separadamente. Cuando mezclamos a la Trinidad, nosotros simplemente entonamos el AUM. El pasado, el presente y el futuro forman la trinidad. Todos nosotros somos ese pasado, ese presente y ese futuro como la realización del AUM. En el Este los hindús se refieren a la trinidad como Brahma, Vishnu y Shiva y en el Oeste como Padre, Hijo y Espíritu Santo. El concepto es el mismo.

La A sale delante de Alfa como el iniciador, el creador, el origen de las espirales de la conciencia, el origen del ser. Este es el impulso del poder. La U en el centro eres tú, el Ser Real, el ungido, el Ser Crístico, el Buda de la luz – tú en manifestación universal, en una manifestación particular, la trinidad. Este es el poder de la preservación de la concentración y de la cohesión de identidad. La M es el OM de Omega, la conclusión, el integrador y el desintegrador de la forma y de la falta de forma. Las polaridades positivas y negativas son habladas. Desde la A al AUM toda la inmensidad de la creación está contenida. Desde el origen del Padre hasta ultimadamente la Madre estamos abrazados con la identidad de su amor.

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