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La curiosidad es más potente que la desconfianza


La curiosidad es más potente que la desconfianza

No seamos como lo que les voy a contar, en la India y África, existe un modo muy peculiar y único de capturar al mono (específicamente al mandril). Consiguen una vasija con un cuello estrecho donde el brazo y mano del mono pueda ser introducida, dicha vasija, la entierran en el suelo, llena de golosinas que al mono le gusta, como bananas o plátanos, granos y frutas, muchas veces el mandril está observando lo que el hombre está haciendo, pues el mono no confía en el hombre, pero la curiosidad es más potente que la desconfianza, luego la gente está esperando que venga su presa, cuando este viene introduce su mano, agarra parte de las delicias que a él le gusta, con sus manos empuñadas con dichos trofeos, trata de sacar su mano de la vasija, pero no puede, se esfuerza por sacarla y por más que lo intenta, no lo puede hacer, grita y se sacude desesperado de impotencia, malgasta energías innecesariamente.

Ahora el mono solo está pensando en obtener dichas delicias y no quiere soltarlos de la mano, por lo mismo que el mono es atrapado de una manera ingenua, por ejercer su libre albedrío –esto suena familiar al hombre que a veces se ve atrapado por obtener las delicias que la vida le ofrece, ejerciendo su libre albedrío– luego enlazan al mono a una estaca, donde le dé el sol, con el terreno sin hierbas o vegetación, lo tienen por lo menos por dos días, sin comer ni tomar agua, más bien le dan trozos de sal para que tenga más sed, al tercer día lo sueltan y lo siguen de muy cerca hacia dónde va, el mono desesperado corre volteando hacia atrás repetidamente, tratando de ver si alguien lo está siguiendo, luego llega a un lugar donde la maleza esconde una pequeña fuente de agua que brota del suelo, los monos siempre saben dónde encontrar agua, lo que los hombres no pueden aun con su sabiduría y así usan la ingenuidad para obtener agua en tiempo de sequías.

El comportamiento de gran parte de la humanidad es semejante a la del mono, se ven aprisionados en sus propios deseos, viven con la esperanza de conseguir lo que más anhelan, y en el proceso pierden su libertad que solo se consigue en el camino espiritual y no en el material, como la gente suele decir: “La vida es muy corta y hay que gozarla, porque solo se vive una vez”. Que equivocados estamos y lo peor es que lo creemos muy sinceramente. Incontables veces estamos buscando excusas, no queremos reconocer nuestro error y al hacerlo culpamos al demonio, ese enemigo que nunca duerme y que está dentro de uno, disfrazado como ira, venganza, vanidad, envidia, celos, rencor, remordimientos, duda, temor, culpabilidad, que nos están martirizando diariamente como hábitos que están bien arraigados en nuestro ser, son aquellos que casi sin darnos cuenta y desapercibidamente nos controla y nos conduce al uso indebido de nuestro libre albedrío.

Mientras estemos mirando alrededor, culpando a todo lo que gire fuera de uno y no veamos de una manera honesta lo que está sucediendo dentro nuestro corazón, nunca seremos felices, nunca seremos libres, tenemos que tomar conciencia y responsabilidad de decir, no más, desde este momento voy a estar en control de mi vida, los errores del pasado no dictarán los acontecimientos del mañana, poco a poco voy a destruir los malos hábitos que me hacen tanto mal, que son los únicos culpables de las desgracias que me está pasando, de mi mala suerte, mientras no miremos las cosas de esta manera no tendremos salvación, nos estaremos  engañando a nosotros mismos y nuestra vida no tendrá sentido ni rumbo.

La respuesta es simple, pero se necesita valentía y coraje de reconocer que nadie más que nosotros podemos remediar nuestra situación, somos quienes nos hemos metido en ese atolladero y somos los únicos que podemos ayudar a salir de este, nadie más y al hacerlo verás cómo te vas a sentir feliz, empezarás a ver la vida en diferente sentido, apreciarás mejor a todo lo que te rodea, a los que te rodean, a tus seres queridos, a tus amigos, a tu comunidad, a tu pueblo, a tu país, es un despertar maravilloso de una terrible pesadilla, pero esa respuesta y decisión que se tiene que hacer, está almacenada en nuestro corazón, donde habita nuestro Dios. Si no lo hacemos seguiremos deambulando en nuestra vida, viviendo amargados, culpando a todo lo que nos rodea, hay que decidirse a cambiar, sobre todo ponerlo en las manos y voluntad de Dios, puesto que con la ayuda de Él todo será éxito, Él siempre está ansioso de actuar y participar en nuestra vida.

Una respuesta a «La curiosidad es más potente que la desconfianza»

quisiera saber el autor de este articulo, lo quiero citar en mi bibliografia en un papelque estoy haciendo para la universidad

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