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Doce piedritas

Doce piedritas

Una vez un hombre iba caminando solo cabizbajo por la orilla del mar, todo en su vida al parecer no era buena, la vida lo había golpeado frecuentemente, cuando estaba caminando vio una bolsita tirada en la arena, él pateó ésta y estaba dura, sintió curiosidad por la dureza del contenido, abrió la bolsita y vio que se trataba de doce piedritas al parecer sin importancia, ya que estas mostraban un aspecto sucio y manchado, como su estado de ánimo no era de los mejores, siguió caminando y empezó a sacar una piedrita y con toda su fuerza la tiraba hacia el mar lo más lejos posible, una y otra vez sacaba una piedrita y las iba lanzando hacia el mar.

Hasta que llegó a la última piedrita, la miró con curiosidad, ésta era limpia y brillante, era un diamante valioso y puro, dio vuelta hacia atrás y mirando hacia el mar, pensando que otras once piedritas de diamante había lanzado hacia el mar, porque el aspecto que presentaban no era como la pureza de ésta última, estuvieron todas sucias y descuidadas, él pensó que serían unas piedritas sin valor e importancia. Pero no porque estaban sucias y descuidadas, éstas habían perdido su valor, el diamante es un diamante, no importa la apariencia que presente o que no tengan un buen atractivo a nuestra vista por los maltratos obtenidos en el trayecto de su existencia.

No importa en qué circunstancia nos mantengamos en la vida, Dios nos ve de la misma forma, cada uno de nosotros durante nuestras vidas tiene momentos difíciles, que nos hacen sentir insignificantes y sin valor por los golpes a que hemos sido objetos, muchas veces nos vemos como el diamante sucio, manchado y aparentemente sin valor; pero nuestro Padre Celestial siempre nos ve como el diamante limpio y brillante con todo su valor, nunca perdemos dicha importancia, ya que fuimos creados desde el comienzo como una joya muy preciada, no importa la apariencia exterior. Para Él solo es importante el aspecto interior, nos ve el corazón, nos ve perfectos, nos ve con ojos divinos y no humanos como nosotros nos vemos siempre imperfectos y eso es debido a que la gente nos ha hecho creer así, que no somos perfectos, no se dejen llevar por las opiniones mundanas, por los acontecimientos desastrosos que hemos pasado durante nuestra vida, por los fracasos, experiencias y golpes de la vida, no se dejen intimidar por los retos de la vida, nosotros aunque a veces sucios, manchados, nunca perdemos el valor intrínseco ante los ojos de nuestro Divino Creador. No se dejen influenciar por la negatividad que los rodea, todo eso es una mentira e ilusión, no existe.

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