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El Gráfico de tu Yo Divino

 El Gráfico de tu Yo Divino

Los Maestros Ascendidos nos han ayudado con el diseño de nuestro Yo Divino o Árbol de la Vida (1), que no es más que un gráfico de uno mismo y Dios dentro de cada uno de nosotros y se refiere al pasado, presente y futuro. Cada uno tenemos un destino particular, el cual tenemos que comprender nuestra naturaleza divina, además nuestra relación con Dios. El gráfico está representado por tres partes, la figura superior, media e inferior; cada una corresponde a la santísima trinidad a la vez a la Madre Divina.

 En la parte superior, vemos al Padre que es uno con la Madre y representa a la Presencia Yo Soy (2), el Yo Soy el que Yo Soy; que fue revelado a Moisés y que es la presencia de Dios individualizada para cada hijo e hija de Dios. El Padre está rodeado de siete esferas concéntricas de diferentes colores y que es el Cuerpo Causal (3) y esta luz compone el cuerpo de la primera causa, que es el almacén de todo lo real, permanente y donde están todos tus tesoros acumulados a través de las encarnaciones de todas tus vidas.

Esas son las muchas mansiones que Jesús hacía mención que existían en la casa de su Padre, donde se acumulan nuestros tesoros en el cielo, como son nuestras obras, palabras, pensamientos, sentimientos dignas de nuestro Creador; también están nuestras victorias y virtudes con la cual encarnaremos nuevamente en la siguiente encarnación. Cada vez que hacemos uso debidamente de nuestro libre albedrío, las energías de Dios que matizamos con armonía, ascienden automáticamente y son selladas en el cuerpo causal y estarán dispuestas a través de tu Ser Real.

Dichas energías se almacenan en las esferas de luz que corresponden a los siete chakras (4) y a los siete rayos (5) de diferentes colores que utilizamos en nuestras vidas de creatividad. Estas energías se sumarán a nuestra corriente de vida como “talentos” y las podemos multiplicar, de acuerdo a como las usemos en cada una de nuestras encarnaciones y naceremos con estos talentos en cada una de nuestras vidas.

En la parte media, vemos al Hijo, es el Unigénito del Padre, la emanación de Luz de Dios, el Cristo Universal (6); que es el intermediario personal y abogado entre Dios y el alma del hombre. Es llamado Santo Ser Crístico (7), Yo Real, Ser Superior o Conciencia Crística. Es tu Ser Superior, a quien te puedes dirigir como tu amado Santo Ser Crístico, quien es tu mejor amigo, tu Esposo Divino, es tu Maestro interno y que frecuentemente lo reconocemos como el Ángel de la Guarda; es la voz de la conciencia y del alma, que habla dentro de tu corazón y de tu alma. Este Instructor interno es el que divide el camino entre el bien y el mal dentro de ti, te ayuda a distinguir lo correcto de lo incorrecto y utiliza a estos para saldar karma, para cumplir con tu plan divino. Es el que disminuye la capacidad de energía de Dios hacia ti, sirve como un transformador reductor de energía, el que te protege para no recibir una cantidad de energía que no vas a hacer capaz de resistir; debido a que tu cuerpo todavía necesita eliminar tu densidad.

Justo encima de la cabeza del Cristo se muestra la paloma del Espíritu Santo, la misma que desciende desde el centro del corazón de Dios Padre-Madre. Cuando el alma ha logrado el matrimonio alquímico, entonces está preparada para el bautismo del Espíritu Santo, con la bendición del Dios Padre-Madre. Entonces podemos escuchar al Dios Padre-Madre pronunciar la aprobación: “Este es mi hijo amado; a quien he elegido” [Mateo 3: 17].

En la parte inferior, vemos al Hijo del hombre o hijo de la Luz, que evoluciona bajo su propio “Árbol de la Vida”. Es la representación de ti mismo, como discípulo en el sendero de reunión con Dios. Es tu alma, evolucionando a través de los cuatro planos de la materia (8)1) Plano Etérico, 2) Plano Mental, 3) Plano Emocional y 4) Plano Físico; usando los vehículos de los cuatro cuerpos inferiores (9) 1) Cuerpo Etérico o de la Memoria, 2) Cuerpo Mental, 3) Cuerpo Emocional o de los deseos y 4) Cuerpo Físico. El propósito del alma y los cuatro cuerpos inferiores, es que ambos son el templo del Espíritu Santo.

Es así como debes visualizarte, parado dentro de la llama violeta (10), que invocas día a día en el nombre de la Presencia Yo Soy y de tu Ser Crístico; con el fin de purificar tus cuatro cuerpos inferiores, en preparación para el ritual del matrimonio alquímico: la unión de tu alma con el amado, Santo Ser Crístico. La figura inferior está rodeada de un tubo de luz, que se proyecta desde el corazón de la Presencia Yo Soy, en respuesta a tu llamado. Es un cilindro de luz blanca, que sostiene un campo de protección las veinte y cuatro horas del día; siempre y cuando guardes tu armonía.

En el centro, te encuentras parado y en la cámara secreta de tu corazón, se encuentra la llama trina (11) de la vida; es la chispa divina proyectada desde la Presencia Yo Soy, como un don de vida, conciencia y libre albedrío. Está sellada en la cámara secreta del corazón, para que con el poder, sabiduría y el amor de la divinidad allí anclados; el alma pueda cumplir con su razón de ser, en el plano físico. Se le denomina también como la Llama del Cristo, de la libertad o flor de lis; es la chispa de la divinidad del hombre, que tiene un potencial para alcanzar la Cristeidad.

Los cuatro cuerpos inferiores, están ubicados a la altura de la cintura y se le llama el cinturón electrónico (12). Vemos descender desde el corazón de la Presencia Yo Soy, el cordón cristalino de plata, que es la corriente de vida que se posa en el Santo Ser Crístico, para nutrir y sostener – a través de los siete chakras y la cámara secreta del corazón – al alma y sus cuatro cuerpos inferiores en el tiempo y el espacio. Por este cordón umbilical, fluye la energía de la Presencia Yo Soy entrando en el ser del hombre por la coronilla y dando el ímpetu necesario para la pulsación de la llama trina; así como para la pulsación física del corazón.

Cuando se cierra un ciclo de encarnación del alma en la forma o materia, la Presencia Yo Soy, retira el cordón de plata, con lo cual la llama trina, regresa al nivel del Cristo y el alma, cubierta con sus vestimentas etéricas; gravita hacia el nivel más alto, según su grado de realización alcanzado en la tierra y allí será instruida entre encarnaciones; hasta que llegue la encarnación final, cuando la gran ley decreta, que ya no volverá a alejarse y ya no deberá encarnarse nuevamente.

La figura inferior te representa a ti como el discípulo en el sendero. Tu alma es el aspecto impermanente del ser, que se vuelve permanente, por medio del ritual de la ascensión. La ascensión, es el proceso, mediante el cual el alma habiendo saldado su karma y cumplido su plan divino, se funde primero con la conciencia crística y luego con la Presencia viviente del Yo Soy el que Yo Soy. Una vez que la ascensión ha tenido lugar, el alma, el aspecto impermanente del ser, se convierte en el Incorruptible; en un átomo permanente en el cuerpo de Dios.

A continuación vamos a explicar los significados y definiciones referentes a lo expuesto en el gráfico de tu Yo Divino: (1) El Árbol de la Vida, (2) La Presencia Yo Soy, (3) El cuerpo Causal, (4) Chakras, (5) Lo Siete Rayos, (6) El Cristo Universal, (7) El Santo Ser Crístico, (8) Los Cuatro Planos de la Materia, (9) Los Cuatro Cuerpos Inferiores, (10) Llama Violeta, (11) Llama Trina, (12) El Cinturón Electrónico. 

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