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El Amor

El Amor

 

Cuando María era adolescente y estaba en la escuela, tuvo una compañera amiga muy querida, una jovencita agradable, alegre y vivaz,  quien tenía una dolencia en el corazón que soportó por cuatro años y luego murió: María fue a verla poco antes de que la jovencita muriera y esta con gran pena le dijo, que los sucesos de la vida habían sido normales para ella, pero tenía una profunda tristeza en el corazón porque no tuvo la oportunidad de conocer el amor; María quedó impresionada por esta respuesta, pues para ella la esencia del amor siempre ha estado presente dentro de su ser, y también en la naturaleza, en el canto de las aves, en el perfume de las flores, en el espectáculo maravilloso de  salida del sol que nos permite ver las nubes avanzar debajo del cielo azul, en la puesta del sol que pareciera unirse la tierra con el cielo, en la lluvia que hace que las semillas germinen generando vida, en fin; el amor es eso, la expresión completa del alma, el sentimiento sublime que unifica al universo entero, es la ley que al darlo y recibirlo genera la profunda felicidad.

Como homenaje al día del amor que se celebra en el mundo el 14 de febrero de cada año, es un honor compartir con ustedes queridos lectores la siguiente nota de sabiduría sobre el amor:

Usted no necesita a nadie que lo ame. El amor viene de adentro. Vive dentro de ti y siempre está ahí. Se puede percibir la belleza que vive fuera de ti cuando sientes la belleza que vive dentro de ti.

Tú puedes comenzar la búsqueda de este amor interno haciendo el puja – un ritual de devoción que se practica en la India – en tu cuerpo todos los días. Cuando estás tomando una ducha o un baño, trata tu cuerpo con gran amor, honor, gratitud y respeto. Al comer, al tomar un bocado, cierra los ojos y disfruta de la comida. Es una ofrenda a tu cuerpo, el templo donde vive Dios. Haz esto cada día y tú sentirás que el amor por tu cuerpo irá creciendo cada vez con mayor intensidad. Nunca más te rechazarás a ti mismo.

Imagínate cómo te vas a sentir el día en que finalmente aprendas a amar – inclusive adorar – tu cuerpo. Entonces, cuando te relacionas con alguien más, serás libre de sentimientos de auto-denigración, miedo, duda y culpabilidad. Este es el amor propio, pero no del tipo narcisista, porque tratarás a los demás con el mismo amor, honor, respeto y gratitud que te muestres a ti mismo. Piensa en la promesa de entrar en una relación con alguien, con este estado de ánimo y tu alma se regocijará. Conectándote con el amor de tu vida, sería como honrar al Dios uno dentro del otro.

Al realizar esa meta de crear una relación saludable entre usted y su cuerpo, está aprendiendo cómo tener una gran relación con alguien que está alrededor suyo; con: sus padres, amigos, hijos, compañeros de trabajo y su mascota.

El amor es la llave maestra que abre las puertas de la auto-maestría; tú eres ese amor, esa puerta y esa llave maestra. Siempre ámate a ti mismo. Tienes que amarte a ti mismo en primer lugar, con el fin de tener lo suficiente para compartir con todos los demás. No existe otra manera.

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